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Capítulo 43


Me senté de nuevo en el sillón, le seguía cogiendo la mano a Justin, nos estábamos sonriendo, no decíamos nada. Me mataba ver a Justin en tan mal estado. Pero estaba vivo. El sonido de la puerta estropeo nuestro momento romántico. Jeremy y el Doctor entraron a la habitación

- ¿Qué tal Justin? ¿Mejor?- dijo el Doctor acercándose a Justin.
- Algo…- susurro Justin.
- Es normal, todavía debes estar un poco bajo la anestesia, ahora vendrán los demás médicos y veremos cundo te podemos dar el alta.

Justin sonriso, yo seguía cogiendo su mano.

- Gracias por todo Doctor- dijo Jeremy y le dio la mano.
- Es mi trabajo, además, Justin un hombre muy fuerte.

Estuvimos unos segundos en silencio, hasta que llegaron los demás médicos y nos echaron para hacerles las pruebas a Justin.

- ¿Cómo esta Justin?- dijo Erin cuando nos vio salir.
- Parece que está bien- dice Jeremy cuando salimos- Ahora le van a hacer las pruebas y luego nos dirán.
- Ya verás que todo está bien- dijo Erin, se acercó a nosotros y le dio un abrazo a Jeremy.
- Bianca- dijo Jeremy- Si quieres te puedes ir a casa, yo me quedare aquí y cuando me den alguna noticia, te llamo.
- No, no. Me quiero quedar- dije.
- ¿Segura?- me pregunto.
- Si, ahora voy a tomar un café para permanecer despierta esta noche y vuelvo.
- ¿Te vas a quedar esta noche?- me pregunta.
- Si… Claro, si no te importa.
- Eh…Bueno… me quería quedar yo, pero creo que Justin estará mejor contigo, ya vendré yo mañana a primera hora.
- Gracias- digo sonriendo.

Dejo a Jeremy y a Erin en el pasillo, bajo a la cafetería, me compro un café solo. Voy a una mesa que está vacía y me siento, rodeo con mis manos el vaso caliente, tomo un trago. ¿Cómo irán las cosas con Justin a partí de ahora? Seremos… ¿novios? Tomo otro trago, el líquido caliente baja por mi garganta, es lo que necesitaba ahora. Giro la muñeca donde me había hecho el “arañazo” Ahora sin sangre y más curado puedo ver que no era tan pequeño, se me quedara una pequeña cicatriz… Tomo otro trago. Espero que todo vaya a mejor, lo necesito, necesito sentirme como cuando tenía 6 años, necesito sentir amor… Seré feliz, a partí de ahora. Menos fiestas y más besos con Justin, exacto. Menos enfados y más amor… 

Me termino el café y me levanto de la silla, voy de nuevo a la habitación, Erin y Jeremy ya no estaban en el pasillo. Abro la puerta de Justin despacio, Justin estaba tumbado, ya no tenía tantos cables como antes, Erin estaba de pie y Jeremy estaba sentado al lado de Justin cogiéndole la mano. Cerré la puerta sin hacer ruido, Jeremy necesitaba estar con su hijo y Justin necesitaba estar con su padre. Me senté en las sillas que había en el pasillo. Me hubiera gustado llamar a Eddy para saber cómo le iba, pero no pude, me deje el teléfono en casa y creo que no estará bien después del golpe que se llevó.

Me cambie de postura, moví las piernas, me levante, recorrí el pasillo de arriba abajo, nada, no salían. Fui al servicio, hice mis necesidades, me eche por tercera vez en un día agua en la cara y volví al pasillo, y nada, seguían dentro de la habitación. Me apoye en la pared justo al lado de la puerta y ¡POR FIN! Jeremy y Erin salieron.

- Oh hija… ¿llevas mucho tiempo aquí?- me pregunta Jeremy
- Un poco, pero no importa- sonreí- ¿Cómo esta Justin?
- Mejor, ahora se quedó dormido… Los médicos dicen que si todo va bien en 2 días ya está en casa. Necesitará ir a rehabilitación para la pierna durante unos cuantos días y andar lo menos posible, pero no es nada grave. 
- Menos mal- digo.
- Ahora Erin y yo nos vamos a casa, nos tomaremos el día libre y vendremos mañana.
- Vale, yo me quedare toda la noche con él por si pasa algo…
- Perfecto, hasta mañana hija- me dice Jeremy. 
- Hasta mañana papa- digo sonriendo- hasta mañana Erin.

Ella me responde con una sonrisa y se van por el pasillo. Entro en la habitación de Justin, él estaba dormido, pude escuchar su respiración. Voy hacia la ventana y observo que ya es de noche, bajo la persiana quedando el cuarto iluminado solo por una pequeña luz. ¿Dónde dormiré? Voy hacia el sillón donde me había sentado anteriormente que ahora está más lejos de la cama. Me siento, es cómodo, podré dormir, pero mañana tendré un dolor de cuello… Me iba a poner más cómoda cuando, sin querer, el sillón se mueve y chirria, Justin se despierta asustado.

- Lo siento, lo siento… No te quería despertar- digo.
- ¿Bianca?- dice Justin entre abriendo los ojos, su voz esta ya mejor.
- Sí, soy yo, me voy a quedar contigo toda la noche.
- Genial… ¿Qué haces ahí?- me pregunta.
- Dormir- digo sonriendo.
- Anda, ven a la cama- me dice y se coge la pierna con las manos y se mueve para dejarme especio.
- No Justin, tú tienes que estar cómodo, tienes que descansar.
- Bianca, ven- dice dando palmaditas a su lado.
- Pero…
- Venga tonta, ven, voy a estar más cómodo si te tengo a mi lado.

Sonreí y me sonrojé un poco, me estaba sonrojando… esto es nuevo. Me acerque a la cama donde Justin me había dejado un hueco. Me tumbe mirado a Justin, su ojo estaba algo menos morado, pero seguía estándolo, todavía no le habían quitado los puntos de las cejas, ya no tenía claves conectado al cuerpo. Justin me cogió de las muñecas bajo las sabanas, bajo hasta mis muñecas me las agarro y me pego a él. Movió sus dedos en mis muñecas, hasta que la mano que tenía agarrada mi muñeca donde tenía el “arañazo” se paró y recorrió con la yema del dedo la cicatriz.

- ¿Qué es?- me pregunto.
- Nada, un arañazo- dije sonriendo falsamente.

Pude ver la cara enfurecida de Justin, saco mi muñeca fuera de la sabana para ver mi “arañazo” Acerco mi muñeca a sus ojos.

- No es un arañazo… Bianca, ¿te has rajado?- me pregunta preocupado.
- No…
- ¿Bianca?
- Fue solo un poco ¿ves?- le señale el corte- Es muy poco, la sangre que salía me dio náuseas y no pude seguir.
- ¿Pero…? ¿Cómo se te ocurre hacer eso?
- Pensé que si ya no te importaba, no tendría a nadie que me quisiera…
- Dios Bianca, que me hubiera enfadado y te hubiera gritado no significaba que no te siguiera queriendo, claro que te quiero y te querré siempre, no lo vuelvas a hacer- beso mi cicatriz- Ni se te ocurra. Por cierto Bianca…
- ¿Qué?- volví a esconder mi muñeca bajo las sabanas.
- Si quieres que lo intentemos tienes que dejar las drogas, el tabaco y emborracharte todo los días.
- Ya lo hablaremos…- dije y acerque mi boca a su boca
- No, no lo hablaremos- acerco su boca a la mía- dejaras la mala vida a partir de mañana.
- Lo que tú digas. Bésame Justin, bésame.

Justin puso sus manos en mis mejillas y me beso, que bien sabían sus labios… Ahora, no sé por qué, sus besos me sabían aún mejor. Justin se apartó un poco.

- Bianca, te quiero y no voy a dejar que te mates- me susurro a centímetros de mi boca. 

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