- No sé si me acostumbrare a que seas así- dice sonriendo.
- Si no quieres… - me aparto.
- ¿Quién ha dicho eso?- puso su mano rodeando mi cintura y me acerco a él- Lo deseo- susurro en mi oído.
Su voz suena demasiado seductora.
- Ah, me creía- digo sonriendo.
- ¿Qué te parece si…?- me besa el cuello.
Lo pille a la primera… Dios… ¿solo piensa en eso? Se me escaparon unas risas.
- No Justin, no puedes hacer movimientos bruscos.
- Pues bueno, haremos el amor despacio, así no haré movimientos bruscos- sonríe.
- No Justin, tienes que descansar y encima tienes tu rodilla mal ¡que acabas de tener un accidente!
- Bianca…- me suplica.
- ¡No! Cuando estemos en casa y estés bien de la rodilla, sí.
- Vamos Bianca- me besa el cuello unas cuantas veces.
- Aaaah, Justin, para, para- digo y me da un escalofrío.
Justin pone la mano en mi bajo vientre y me da un masaje muy excitante.
- Justin, ya… Para, estamos en un hospital.
- ¿Y?- me acaricia el cuello con su nariz- así es más morboso.
- Justin, definitivamente no, o me dejas o duermo en el sillón.
- Pero…Bueno, vale- se aparta un poco de mí.
Me doy la vuelta para dormirme, Justin abraza mi cintura y me acerca a él.
- Buenas noches princesa - me susurra.
- Buenas noches cariño, que descanses- digo.
¿Cuánto hacía que hablaba tan dulce a alguien? La verdad es que tengo miedo de cambiar demasiado, espero que Justin bromeaba con lo de tirar mi droga.
DESPUES DE DOS DÍAS.
Ya han pasado dos días, Justin ya vuelve a casa. Estoy de camino al hospital, ya que Jeremy se quedado DOS noches con él, es muy injusto, pero bueno… ya lo tendré para mí cuando estemos en casa. No ha pasado gran cosa en estos días, yo no salía del hospital para nada, estaba siempre con Justin tonteando, dándonos besos y acariciándonos cuando estábamos solos, cuando estaba Jeremy o Erin, éramos dos hermanos cualquieras… Cuesta mucho esconder nuestros sentimientos cuando están delante, pero lo estamos intentando. Carol… ha venido a visitarlo, cuando ella entro yo me fui, no quería saber si iban a hacer algo, para seguir con la falsa, así que aproveche y me fui a ducharme a casa.
Subo a la planta de Justin, abro la puerta y Jeremy y Erin estaban ya en la habitación… ¿Y Justin?
- Hola hija- me saluda Jeremy.
- Hola- sonrió.
Erin me sonríe, no tenemos mucho tacto, pero la comprendo, no creo que le haya caído en gracia… y menos mal que no se enfadó con Jeremy por no hablarle de mí.
- ¿y Justin?- pregunto.
Pero no hace falta que respondan, Justin sale del cuarto de baño que tenía la habitación, estaba vestido con su ropa y llevaba una muleta, pero no tenía vendada la pierna. Haber, él está bien, no le pasa nada en la rodilla, pero se llevó un golpe y como tampoco es mucho, solo le han dicho que en vez de ir a rehabilitación que haga unos ejercicios cuando se despierte y que use la muleta si quiere.
- Listo- dice cuando sale del baño.
- Si no quiere no tienes que llevar la muleta- le recuerda Justin.
- Déjalo, que así doy más pena y las mujeres me trataran mejor- dice Justin con una sonrisa y desvía su mirada descaradamente hacia mí.
- Anda, anda- dice Jeremy que se ríe- Vámonos.
Jeremy le coge la mano a Erin y salen de la habitación, yo espero a Justin, que salimos juntos.
- A mí no me das pena- le susurro de broma.
Justin se ríe, Jeremy se gira y nos mira extrañado, sacude su cabeza y vuelve a mirar hacia delante.
- ¿Vas bien? ¿Te duele la rodilla?- le pregunto.
- Ves, te doy lastima- dice sonriendo, no sé por qué, desde que tuvo el accidente siempre está sonriendo.
- No me das lastima, solo es que me preocupo por ti.
Nos callamos y entramos en el ascensor, todos estamos felices. Salimos del hospital.
- Yo he traído mi coche… Justin ¿te vienes conmigo?- le pregunto.
- Bueno, vale- dice sonriendo.
- Bueno, pues nos vemos en casa- dice Jeremy.
- Okay, hasta luego- me despido.
Le cojo el brazo de Justin para ayudarle a caminar, no me fio de su rodilla, aun que en verdad es solo una excusa para tocarle. Vamos hasta mi coche, se sienta en el asiento del copiloto y pone su muleta en los asientos de atrás. Me siento en el asiento del piloto y arranco el coche, salimos del hospital, espero que tardemos en volver. Miro a Justin, sonríe mirando al frente, me pone de los nervios tanta sonrisa.
- Justin ¿Por qué sonríes?- le pregunto.
- ¿No puedo sonreír?- me mira.
- Si, pero es que desde el accidente no has parado de sonreír.
- Es que siento como si Dios me hubiera dado una segunda oportunidad de vivir, todo está mejor desde entonces y sobretodo sonrió por qué tú me quieres. La vida me sonríe ¿Por qué no sonreírle yo a ella?
- ¿Por qué tienes que ser tan perfecto?- le pregunto.
- No soy perfecto, cometo mis fallos como todo el mundo- me dice.
- Pues hasta para mí, tus fallos son perfectos.
- Lo que deseaba que reconocieras que me amas, mira que te costó…- dice en tono de broma, pero serio.
- Lo sé y me arrepiento.
- No te arrepientas nena, lo bueno se hace esperar.
Nos callamos, tampoco hace hablar mucho, ahora Justin me ha contagiado su felicidad. Llegamos a casa, aparco el coche, Jeremy y Erin ya había llegado, comemos y Justin me acompaña a la salida cuando acabamos de comer y yo me iba a ir a mi casa.
- Ven a mi cuarto- me dice cogiéndome de la mano.
- No puedo, tengo unas cosas que hacer…
- ¿Qué es más importante que estar con Justin viendo una película en la cama abrazados?- me susurra.
- Nada, pero tengo que hacer una cosa, luego voy a tu cuarto.
- ¿Por el armario? –me pregunta.
- Si
- Me encanta ese pasadizo…- sonríe.
- Adiós Justin- me despido y me voy a mi casa.
Iba a llamar a Eddy para saber cómo le iba, pero pegan en la puerta de mi casa, creí que era Justin… pero no.
- ¡EMILY! ¿Qué haces en mi casa?- le abrazo.
- Hola cielo ¿puedo pasar?
- Sí, claro- le dejo espacio ¿y qué querías?- nos sentamos en los sillones.
- Haber… Eddy volvió hace dos días… vino a mi casa y…. me pidió que volviéramos a salir- me dice sonriendo.
- ¿Y qué le dijiste?- le pregunte, aunque sabía de sobra la respuesta.
- ¡QUE SI!- dice gritando y poniéndose de pie.
Me pongo de pie y le abrazo, que feliz estoy, nada puede ir mal.
- Ah, me dijo que te preguntara si has cumplido el trato…
- Si- digo sonriendo.
- ¿Qué trato?- me pregunta.
- Emily… Hace dos días Justin tuvo un accidente…
- ¿Qué me cuentas?- se le fue la sonrisa.
- Eso, fui a verlo y me di cuenta que lo quería mucho… y gracias a Dios, Justin está bien… Me atreví y le conté lo que sentía… Esa era el trato. Si él te pedía salir, yo le tenía que dar una oportunidad al amor.
Emily pego un chillido.
- ¡AAAAA! ¿Enserio?- me abrazo muy, muy fuerte.
- Si- seguíamos abrazadas.
- Me alegro por ti cariño.
- Y yo por ti, enserio.
- Tenemos que festejarlo.
- Si- digo sonriendo.
- Mañana por la noche nos vamos tú y yo para decir adiós a nuestra soltería.
Me rio.
- Tía, que no nos vamos a casar y sobretodo… Justin no me ha pedido nada…
- Por eso he dicho mañana, le estoy dando un cuartelillo a Justin. Bueno cielo, me voy, que he quedado con Eddy para ver una película, mañana a las 8 en la puerta de tu casa.
Emily me da dos besos y se va de mi casa. Ahora me estoy comiendo la cabeza…. ¿Justin me pedirá ser su novia? Bueno, subo a mi cuarto y me tumbo en la cama. Cuantas cosas a cambiado en 2 días… el mundo ha cambiado totalmente, pero ha cambiado para mejor. Me levanto de un salto de la cama, recuerdo que Justin me ha invitado a su cuarto… y ahora sí que no tengo nada más importante que estar con él viendo una película en la cama abrazados.

0 opiniones:
Publicar un comentario