- Bianca ¿Estás bien?
- Ma…María. ¿Las llaves de mi coche?- pregunte.
- En el recibidor
- -Empecé a correr hacia el hall- Cuando lleguen mi padre y Erin dile que salgan corriendo hacía el hospital, Justin ha tenido un accidente.
Cogí las llaves, María me decía algo que no pude entender porque estaba demasiado lejos. Llegue a mi auto y me monte corriendo, creo que me salte algunos semáforos en rojos…pero no me importaba, yo solo quería llegar al hospital, con Justin.
Llegue corriendo aparque en el primer sitio que encontré, empecé a correr hasta la recepción, le di mi nombre y el nombre de Justin. Me mandaron a una sala de espera. Estuve dando vueltas para arriba y para abajo por el pasillo hasta que salió un doctor de una sala y me llamo.
- Dígame ¿qué le ha pasado a Justin?
- Iba a mucha velocidad con el auto e iba muy bebido, choco con un coche y salió disparado del asiento, no llevaba el cinturón puesto. Se llevó un buen golpe en la cabeza y en todas partes, ahora mismo están haciéndole pruebas.
- Se va a poner bien ¿a qué si?
- Lo sabremos dentro de poco.
Se fue por donde vino y yo me senté en unos asientos que había, él mundo se me vino encima. Justin podría haber muerto y todo por mi culpa, por mi maldita culpa. “Nos veremos en el infierno” ya le veo el puto sentido a esa frase. Al rato llegaron Jeremy y Erin, se sentaron a mi lado y como pude les conté que había tenido un accidente. Luego salió el doctor, nos contó las pruebas que le habían hecho y otra cosa:
- Podéis ir a verlo- nos dijo.
Nos dio el número de su habitación y se fue, me fui corriendo a la habitación sin preguntarle a Jeremy o a Erin si podía ir. Llegue y abrí la puerta, unas enfermeras le estaban conectando unos claves a sus venas y había una máquina que controlaba su pulso.
- ¿Nos pueden dejar a solas?- dije, me miraron, asintieron con la cabeza y se fueron.
Cogí un asiento lo acerque a la cama, como en todas las películas, ahora se suele coger la mano. Pero no me siento ni con ganas para eso, solo me quede observando su rosto, con puntos en la ceja derecha, el ojo izquierdo morado y varios rasguños.
- Todo por mi culpa- agache la mirada- te tendría que haber dado una puta oportunidad… Esto me supera. Jamás, pero JAMAS he sentido algo así. Al parecer sí que eres un chico de palabra.
Y empezó a salir un líquido transparente de mis ojos, hasta que no llegaron a mis labios y lo saboree, no caí en la cuenta de que estaba llorando. Rompí mi promesa… volví a llorar por un chico, las lágrimas bajan una detrás de la otra. Ahora lo sabía perfectamente, me había enamorado, pero que mierda que me haya dado cuenta tan tarde. Cogí su mano y la puse en mi corazón.
- ¿Ves Justin? ¿Lo notas? Has descongelado mi corazón… me lo prometiste- las lágrimas salían cada vez con más rapidez- aunque fuera la último que hicieras… Por favor no te mueras. No me dejes.
Apoye mi cabeza en la cama, las lágrimas seguían saliendo de mis ojos por todas las emociones que tenía acumuladas, llore por todo, lloré por la pérdida de mis padres, lloré por el tiempo que estuve separada de Justin y Chaz, lloré por Jeremy… Llore porque yo siempre hacía daño a la gente que quería, por mi culpa mis padres murieron y por mi culpa Justin ha tenido un accidente. Sentí algo encima de mi cabeza, que subía y bajaba lentamente.
- Lo hice… lo hice- escuche un murmullo.
Levante mi cabeza lentamente y la mano de Justin callo de mi cabeza a la cama.
- ¿Ju…Justin?- pregunte.
Él tenía los ojos entre abiertos y le costaba respirar, pero aun así… logro sonreírme.
- Estás vivo- las lágrimas bajaban por mis mejillas pero esta vez de alegría.
Justin encogió la nariz y suspiro, abrió la boca, le costaba hablar.
- No hables, no hables- dije.
Justin volvió a sonreír, levanto su mano lentamente y la puso en mi mejilla, por donde bajaban las lágrimas.
- Es…estas llo…llorando- dijo sin dejar de sonreír.
- Si… estoy llorando- puse mi mano encima de su mano, que seguía en mi cara- Por tu culpa.
Justin abrió los ojos algo más, cogió aire pero las fuerzas le fallaron y en vez de hablar movió sus labios diciéndome “Te quiero”
- Y yo a ti Justin- las lágrimas que habían cesado volvieron a bajar por mi cara- Yo también te quiero.
Gire mi cabeza y bese la palma de la mano a Justin.
Justin movió la mano que tenía libre poco a poco y puso su dedo índice en sus labios.
Me reí, me levante de la cama y me curve para darle un beso en los labios, ese beso que tanto él como yo ansiábamos, pero algo me lo impedido, un golpe en la puerta. Sonriendo, me volví a sentar.
- ¿SE PUEDE?- chillo Jeremy.
- Ya habrá tiempo Justin- susurre- Si, pasa- dije para que Jeremy me escuchara.
La puerta se abrió y yo solté la mano de Justin.
- ¿Cómo está?- me pregunto mirando a Justin.
- Está vivo.- sonreí- Un poco cansado, pero está vivo.
- Eso es lo importante- dijo y se acercó a los pies de la cama- Hijo… ¿estás bien?
Justin movió la cabeza lentamente afirmando.
- Voy a llamar al doctor para que te venga a ver.- le acaricio la pierna por encima de la sabana- No sabes el susto que nos has dado,- dijo con los ojos brillosos- ten más cuidado, por favor.
- Lo… lo siento… pa...papa- dijo Justin.
- No pasa nada hijo…- Jeremy sonrió- voy a por el doctor.
Jeremy se fue y por el movimiento que hizo con el brazo, supe que se estaba secando una lagrima. Se me encogió todavía más el corazón y me entraron más ganas de llorar, no me iba a aguantar las lágrimas, demasiado tiempo las había aguantado ya. Justin me miro cuando escucho el sonido de mi llanto, me acaricio el pelo.
- ¿Y…ahora?- dijo sonriendo.
Yo sonreí, me seque las lágrimas y me acerque a él. Puse mis manos en sus mejillas y bese sus labios con delicadeza, no quería hacerle daño. Justin puso su mano en mi nuca y subió hasta mi cabeza lentamente. Le di un beso con amor, con cariño, con deseo… Luego bese sus labios por separado. Me separe unos centímetros de su boca y le susurre lo que él anisaba escuchar y yo me moría de ganas por decir.
- Lo quiero intentar Justin, te voy a dar una oportunidad, enséñame a amar- las lágrimas bajaban… y si no me equivoco se mezclaron con las lágrimas de Justin.
Me aparte un poco más y efectivamente, Justin estaba llorando.
- No te haré daño Bianca, te lo prometo, te voy a cuidar, te voy a amar con toda mi alma- dijo con la energía que tenía- Te lo prometo.
Y nos volvimos a besar, ansiosos de repartirnos el amor que ahora por fin yo realmente me di cuenta de que sentía.

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