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Capítulo 18
- ¿Aquí? ¿Dónde?- pregunte y empecé a apretar mi pelo para que saliera el agua.
- En algún hotel, supongo.
- No tenemos dinero.
- No tendrás tú, yo sí. Mira desde aquí a ver si ves algún cartel de un motel, saldrá más barato.
Y eso hice, me puse a buscar en las fachadas un cartel. Pero no veía nada, ya que no lo encontraba me puse a mirar a Justin. Su camiseta se le había pegado al cuerpo de lo mojada que estaba, estaba demasiado irresistible. Justin me miro justo cuando me estaba mordiendo el labio inferior y mirándolo, se rio y se acercó a mi lentamente. Mi respiración y mi corazón se pararon, Justin me miraba de una forma demasiado tentadora.
- Justin, será mejor que busquemos un motel… ¿no?
Dije cuando estaba ya a milímetros de mí, Justin sonrió y volvió a apartarse de mí.
- Vamos, creo que ahí hay uno- dice y me tiende su mano.
Se la cojo y sonrió. Volvimos a ir bajo la lluvia que no había parado, Justin tira de mí para que fuéramos más rápidos. Llegamos a la puerta de un motel, entramos y agradezco que la calefacción este encendida. Justin va a la recepción y cuando vuelve, trae una llave.
- ¿Vamos?- dice.
Afirmó con la cabeza y lo sigo, cogemos el ascensor que había y Justin se para delante de una puerta, mete la llave y abre la puerta. Entra y entro detrás de él… miro la habitación, eh… Solo hay una cama de matrimonio.
- ¿No había de dos camas?–pregunto.
- Si- dice Justin.
No puedo evitar ponerme roja, me da cosa preguntarle porque no ha cogido una de dos, pero no hace falta que lo pregunte.
- Lo que no hay es calefacción en las habitaciones y con lo friolera que eres, te morirías de frio en una cama, sola. Así por lo menos yo te puedo dar algo de calor- dice Justin.
Me conoce, al final no era lo que pensaba… Además, es imposible que se quiera acostar conmigo, soy virgen y mucho menos soy su tipo.
- Le dije a la recepcionista si tenía ropa para darnos… Me dijo que ahora vendrá una mujer.
Nos quedamos quietos, separados, yo mirando al suelo, Justin no sé. Yo iba a decir algo cuando llaman a la puerta. Justin va y una mujer le da algo, cierra la puerta y se acerca a mí.
- Esto es lo que tenían.
Me lanza una cosa blanca, la cojo y miro lo que es, una camiseta enorme blanca y es de publicidad. La acerco a mí y veo que me queda como vestido, me servirá. Miro a Justin, tenía en la mano un pantalón de baloncesto.
- Tú has tenido más suerte que yo- le digo.
- Tiene un hijo de mi edad. ¿Cómo lo hacemos? Para vestirnos.
Miro la habitación, me daba cosa desvestirme aquí…
- Voy yo al baño y me cambio, pegare antes de salir- digo y me dirijo al baño.
Entro y cierro la puerta. Dejo las gafas en el lavamanos, me miro al espejo, mi pelo estaba mojado, lo aprieto y dejo que el agua caiga al lavamanos. Me quito mi camiseta empapada de agua, me toco el sostén, estaba mojado, además, no suelo dormir con el sostén puesto, me lo quito. Me seco con la toalla que había colgada y me pongo la camiseta, estaba calentita y aunque me quede enorme, me quita el frio. Me quito el shot que también estaba mojado, gracias a Dios, mis bragas estaban secas. Me vuelvo a poner las gafas, cojo mi ropa y pego en la puerta.
- Sal- oigo que dice Justin.
Abro la puerta, Justin estaba sentado, dándome la espalda mirando al balcón, veo su espalda descubierta… me muerdo el labio.
- Pon la ropa en el balcón, así se secara para mañana- dice serio.
Su voz suena rara, como seria. Cruzo la habitación y me pongo enfrente de él, dentro del balón para colgar la ropa. La cuelgo con cuidado de que no se me caiga, la lluvia ha disminuido, pero sigue. La ropa queda tapada por un pequeño techado, así no se mojara, aun que le llegaran algunas gotas del aire. Miro el paisaje, detrás del motel hay un pequeño bosque. Estaba haciendo tiempo para ver si Justin se dormía y así me evitaba un momento incomodo, pero no, ya que siento una mirada en mí.
Me giro y veo que Justin no se había movido, me miraba atentamente. Su mirada seria provocó que me apretara más a las rejas del balcón y soltara un pequeño gemido de susto. Justin se levanta lentamente de la cama y viene a mí con un paso lento ¿qué iba a hacer? ¿Por qué se acercaba tanto? Tendió su mano, seguro que queriendo que yo se la cogiera, pero estaba asustada. Sonrió y se acercó más a mí, me agarro de la mano y me pego a él.
- Te iban a caer gotas de agua- me susurra cerca del oído.
Yo solo asiento lentamente con la cabeza, no me salían palabras. Se separa de mí y me mira de arriba abajo, parando en mis ojos cuando volvía de mirarme los pies. Se vuelve a acercar a mí y con una delicadeza casi seductora me quita las gafas, haciendo que sus manos rozaran mi cara y que me ruborizara. Deja las gafas en la mesita de noche. Mi corazón latía cada vez más rápido y más fuerte, me lo sentía en todas las partes de mi cuerpo, sobre todo en los oídos, me sentía aturdida por Justin.
- ¿Qué tienes Emma? ¿Por qué no me puedo resistir a ti?- me dice seductor.
ATENCIÓN. Queridas nuevas lectoras... si esta es la primera novela mía que leéis, quiero que sepáis que mi mente es muy sucia...y que esta novela va a tener escenas de sex, aquí va a ir una... Aviso que si te traumatizas, yo no te voy a pagar el psicólogo. Bueno, seguid disfrutando.
Justin me cogió mis dos manos y tiro de mi haciendo que me acercara a él. Gemí cuando nuestros cuerpos chocaron débilmente. Sin soltarme las manos Justin empezó a besarme el cuello. Sentí cosquillas en mi estómago, mi corazón se paró y mi cuerpo se puso rígido, pero luego se puso blando con un flan. Justin subió de mi cuello pasando a mi mejilla, no dejaba de darme besos, mis mejillas estaban rojas y mi pelo estaba de punta, Justin se paró en la comisura de mi labio. Dejo de cogerme las manos para poner sus manos en mi pelo. ¿Qué tenía que hacer? O mejor ¿qué iba a pasar?
Justin al ver que yo no hacía nada, cogió mis manos y las puso en su cuello. Él con sus manos acerco mi cara a la suya, rozaron nuestras narices, Justin torció la cabeza y nuestros labios se tocaron. Sentí una descarga eléctrica y me hubiera separado de él si no hubiera sido porque ahora sus manos estaban en mi cintura, pegándome a él. Besos, más besos, gruñidos, gemidos. El ambiente entre nosotros había subido, podía sentir que cada vez que me tocaba era como si me tocara el fuego. Puse mis manos en el estómago de Justin y acaricie sus abdominales, tenía un cuerpo perfecto. Justin gimió cuando le mordí el labio, se apartó de mí y volvió a gemirme en el oído, mis piernas temblaron… ¿Por qué me pasaba esto? ¿Por qué estaba tan nerviosa?
Justin puso sus manos en mis caderas toco la braga, nos seguíamos besándonos. Justin metió un poco la mano debajo de mi camiseta cerca de mi bajo vientre, gruño y me reí. Y de pronto parecía que habían poseído a Justin, me agarro fuertemente y me estampo contra la pared. Gemí al contacto de la pared dura. Justin puso las manos en mi trasero y me empujo para arriba, tuve que saltar y enrollar mis piernas alrededor de la cintura de Justin. Ahora era yo la poseída, empecé a besar a Justin, en sus labios, en su cuello, en su mejilla, en su nariz, en cualquier lado que tenía libre. Justin me separo de la pared, me seguía agarrando y yo lo seguía besando, me llevo hacia la cama y me soltó se subió encima de mí. Metió sus frías manos en mi camiseta y la levanto lentamente.
Si me la sacaba vería mis pechos, yo no llevaba nada. Ahora podría parar esto, luego sería demasiado tarde, ahora podría parar… si no paraba pasaría, pasaría lo que yo sé, perdería mi virginidad ¿Con quién? Con Justin, con un chico que se llama Justin, eso y otras tonterías es lo que se de él. Justin vio mi cara de inseguridad, dejo de subirme la camiseta y me beso dulcemente. No sabía nada de él, pero ¿yo quería parar esto? En el fondo querría para, pero algo me lo impedía. Me agarre del pelo de Justin y acerque mi cuerpo al suyo, o el suyo al mío, no lo sé, yo solo sé que nuestros cuerpos se pegaron más y que sentí algo duro hincarse en mi bajo vientre. Solté un gemido y Justin rio dulcemente en mi oído.
- ¿Tienes miedo? ¿Tienes miedo de que te haga daño?- me susurro en mi oído y su voz seductora retumba en mi cabeza.
- No lo sé…- dije con los ojos cerrados.
Justin pego su cuerpo al mío, me beso en los labios, gemí, no aguantaba más, creo… creo que lo necesito, jamás había sentido esto, sentía cosquillas en mi feminidad. Justin subió un poco mi camiseta y me hizo un pequeño masaje, pero demasiado excitante. Arquee mi espalda, abrió los ojos y vi lo cerca que estaba Justin y lo que sonreía. Justin bajo un poco mi braga e hizo el masaje más cerca de mi feminidad, no pude más, esto era demasiado, intente apretar mis piernas para evitar lo inevitable, me iba a correr, lo sentía. Mi respiración se agito, cruce un poco mis piernas, Justin lo notó, rio débilmente y dejo de hacerme el masaje. Acerco su cara a mi oído, me mordió el cuello y luego el lóbulo.
- Te vas a correr, lo sé, lo noto- me susurro en el oído.
¿Cómo lo sabía? No lo sé, yo solo intentaba que eso no pasara, apreté mis piernas más, pero Justin estaba empeñado en que me corriera.
- No lo evites- me susurro.
Empezó a besar mi cuello y a jugar con mi pelo, yo no podía para de pronunciar sonidos extraños. Y lo siguiente pasó rápido. Justin gimió, puso sus labios en los míos, me beso agresivamente, sentí su lengua dentro de mi boca, acerco su cintura a la mía, su miembro se hinco en mi bajo vientre y entonces, sentí como algo baja por mi interior y que me mojaba.
- No, no, no…- susurre.
- Si…- me susurro Justin.
Mi cabeza daba vueltas, notaba como mis labios latían, seguro que estaban morados. Me sentía mojada, aturdida…. Pero me gustaba. Justin se quitó de encima de mí, me saco las bragas rápidamente, no me dio tiempo a rechistar. Me incorporé un poco y vi como mi braga estaba mojada, toda mi sangre fue a mis mejillas, me puse roja. Justin me miro y sonrió, su sonrisa me mato, él me mataba. Se acercó de nuevo a mí, beso mis labios, sentí como algo rozaba mi feminidad… No, Dios. Di un pequeño salto cuando Justin me penetro con un dedo. Ah, gemí, uhm…
- Ah, Justin, Justin- dije cegada de lujuria.
Justin empezó a dar pequeños círculos. Yo no sabía qué hacer, tenía la cara de Justin enfrente de mí, se mordió el labio inferior. Gemí.
- ¿Te gusta?- me susurro.
- Si, ah, uum, mucho.
Y entonces metió otro, Dios, esto era demasiado, no podía estar quieta, movía mis pies, sentía que iba a pasar de nuevo, las cosquillas en mi feminidad, el líquido bajando por mi feminidad, me corrí. Explote, me agarre del pelo de Justin.
- No puedo más, aaag- dije.
- ¿Qué quieres Emma? ¿Qué quieres?- me susurro.
Me costaba admitirlo, yo esto no lo tenía que pensar, no, mis padres no me educaron así, pero claro, yo jamás pensé que un chico malo entraría en mi vida. Justin beso mis labios, fue a mi oreja y me repitió la pregunta.
- ¿Que quieres? ¿Que deseas?
- Te quiero en mí, te quiero dentro. Joder Justin, me estoy corriendo, yo no tendría que estar sintiendo esto.
Justin acaricio mi pelo con la mano que tenía libre, mientras que me besaba la frente.
- Pero lo estás sintiendo.
Y Justin sacó sus dedos de mí, me tumbó en la cama. Me empezaba a agobiar mi camiseta y a Justin sus pantalones. Me aparte un poco de Justin, ya no me importaba nada, me saque la camiseta. Cuando la lance al suelo mire a Justin, estaba atónito mirándome, con la boca abierta. Mi mirada, sin yo quererlo bajo hasta su pantalón, había un bulto que se notaba, bastante.
- ¿Nunca has visto a un chica desnuda?- dije.
¿Eso lo había dicho yo? ¿Desde cuándo tenía tanta soltura? Me puse roja, Justin seguía mirándome.
- Claro que he visto, pero ninguna tan perfecta como tú- me dijo.
Si ya estaba roja, ahora me puse aún más. Justin me beso los labios y luego empezó a bajar hasta mi pecho, toco mis senos, los masajeo, yo gemía sin parar, luego los beso, él gimió y gruño. Se apartó de mí, se sacó su pantalón. Abrí los ojos como platos ¿Dónde estaban los boxer? Él no tenía. Justin acerco su cuerpo al mío. Me beso, nuestros cuerpos desnudos estaban juntos, sentía su cuerpo caliente. Justin bajo sus manos por mis curvas.
- Solo te pido que con protección, es lo único que pido- dije con los ojos cerrados.
- Mierda ¿Cómo dices eso ahora? No puedo más- me dijo.
Él no era el único que no aguantaba más. Pero sin protección no.
- Tiene que haber algo en estos cajones- mire en la mesita de mi lado.
Y efectivamente, en el segundo cajón había uno, casi no puedo buscarlo, porque Justin estaba encima de mí, tocando mi cuerpo, besando mis labios. Se lo di a Justin, lo abrió y se lo puso.
- Ten cuidado, ya sabes que soy virgen.
- Me pone contento saber que te voy a estrenar… - acaricio mi cara- Y tranquila, lo haré suave.
Cerré los ojos y espere, Justin puso sus manos en mi cintura acerco su cuerpo al mío y lo sentí. Primero un poco, me dolió un poquito, agarre las sabanas con mis manos. Justin me penetro un poco más.
- Ah, no, no, para- chille.
- Shhh…- me acaricio la cara- tranquila.
Justin me penetro lentamente un poco más, me dolía una barbaridad pero algo me decía que siguiera, que me encantaba. Agarre a Justin del pelo cuando me penetro un poco más, chille y gemí. Y creo que le arranque algunos pelos a Justin cuando lo sentí verdaderamente, sentí como un líquido bajaba por mis piernas, esta vez más caliente. Arquee mi espalda, ya no dolía tanto, ahora estaba disfrutándolo. Justin empezó a moverse lentamente. Sonreí. Esto era la mejor sensación del mundo.
- Ya no eres virgen Emma, ya eres mía- me susurro y me beso dulcemente.
“Ya eres mía” Cuando lo escuche se me puso la piel de gallina, me gustaba. Baje mi mano hasta mi feminidad, toque un líquido, saque la mano, el líquido era rojo. Chille de susto.
- San…Sangre- dije.
- - Justin se rio- Es lo que pasa la primera vez, pero tranquila, no pasa nada.
Me deje caer en la cama, Justin seguía y yo no quería que parara, me empezaban a doler las piernas, pero no me importaba, Justin estaba dentro de mí y me encantaba. Ya no soy virgen, pensé para mí…


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