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Capítulo 17
Y permanecimos así, abrazados, acomode un poco mi cabeza en su pecho. Al rato llego la camarera con nuestro pedido.
- Un café para el señorito y un chocolate para la señorita- dijo dejando nuestras bebida en la mesa y después se fue.
Me iba a separar de Justin, para que bebiera tranquilo, pero él me lo impidió. Bajo su brazo de mis hombros hacia mi cintura y con su otra mano empezó a beber el café. Yo cogí el chocolate y pegue un trago... AAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, como me quemaba la boca.
- Aush, quema- dije.
- - Justin se rio y no sé porque, ya no odiaba tanto su risa- Le dijiste bien caliente.
- Ya, pero antes tenía calor…
- ¿Ya no?- Justin sonrió y me miró.
- - me sonroje y mire a la mesa- No.
Justin me pego más a él y me beso en la frente, no en el medio, ya que yo estaba de perfil. No pude evitar sonreír como una tonta.
- ¿Quieres que le diga que te lo ponga menos caliente?- me pregunto.
- No… no importa, esperare a que se enfrié un poco- dije.
Así tardaríamos más en irnos, así estaría más tiempo con él.
- Justin, sobre lo que dije antes de que no quería estar aquí…- digo y Justin me corta.
- No pasa nada Emma- dice serio.
- Sí que pasa, enserio, no lo quería decir, lo dije sin pensar. Quiero estar aquí.
Él no me respondió y me tuve que aguantar. Sople un poco mi chocolate y tome un trago, quemaba, pero ya no tanto. Justin quito su mano de mi cintura, me sentí mal… Quería sacar un tema de conversación y solo se me ocurrió una cosa.
- ¿Por qué llorabas esa noche que te encontré?- le pregunte.
- Por nada- dice serio.
- Si me dices eso, yo te digo porque estoy en la escuela- digo sonriendo.
- -Justin me miro- Vale. Mi madre me llamó, mi abuelo había muerto… Él era un gran apoyo para mí, el único que me comprendía y no estuve con él sus últimos segundos y además no sé cuándo podre ir a su tumba.
Vi como los ojos de Justin se llenaban de una capa trasparente, iba a llorar, él cerro los ojos, apretó sus manos alrededor del café y cuando abrió los ojos ya no había resto de lágrimas, ojala fuera así yo. Yo no sabía que decir…
- Lo... lo siento Justin… No sé qué decir
- No hace falta que digas nada. Bueno, es tu turno.
- Mis padres son muy… tiquismiquis con los chicos y demás. Yo tenía un novio, ellos no lo sabían y un día fui a casa de mi novio, me estaba dando un beso y mis padres entraron por la puerta… A los días me entere de que una chica que me odia, no sé porque, les dijo a mis padres que tenía novio y que…- me puse roja- iba a tener relaciones sexuales. Mis padres no me creyeron cuando les dije que era mentira… y me metieron a este internado, creyendo que era solo de chicas.
Justin se quedó en silencio, tomo un trago del café, me estaba poniendo nerviosa ¿no iba a decir nada?
- ¿Eres virgen?- pregunto por fin.
Mierda ¿tenía que haber preguntado eso? ¿Ahora que le digo? Yo le digo la verdad y que pase lo que Dios quiera.
- - Me puse roja, agarre mi baso y pegue un trago- Sí.
Espere unas risas o algo, pero no pasó nada, suspire.
- Tu no ¿no?- pregunte, aunque sabía la respuesta, pero era para que no se quedara callado.
- No- dijo sonriendo- No me creo que seas virgen…- me miro y puso su brazo de nuevo en mi cintura
- Pues lo soy.
- -Justin acerco un poco su cara a mí, se me paro el corazón- ¿A qué esperas?- me susurro mirándome a los ojos.
Sus ojos color miel me mataron, su mirada intensa; sus labios carnosos y rojizos, me tentaban. Me puse nerviosa, su cara estaba muy cerca y su voz era demasiado seductora.
- Pues…Pu…pues…- en ese momento vino la camarera y me salvo.
Justin se separó de mí y miro a la camarera, creo que si las miradas matasen, ella estaría muerta.
- Aquí tenéis la cuenta- nos sonrió.
Puso el papel en la mesa y se volvió. Nos quedamos en silencio y seguimos bebiendo nuestras bebidas, me temblaban las manos, Justin había estado demasiado cerca. Las terminamos y nos pusimos de pie. Justin saco dinero de su cartera y lo puso junto a la cuenta. Salimos juntos de la cafetería, una ráfaga de viento frio me dio cuando Justin abrió la puerta para que yo pasara. Intente disimular el escalofrió que me había dado, pero no funciono, Justin me miro, fuimos hacia la moto, volveríamos a la escuela.
- ¿Nos vamos a ir ya?- pregunte.
Justin me miro.
- Tienes frio, nos quedaríamos más tiempo, pero no quiero que te resfríes.
- ¿Yo? No, no tengo frio- cerré mi boca para que no se oyera el pequeño castañeo de mis dientes.
Justin se rio, su risa me empezaba a gustar…
- ¿Entonces quieres dar un paseo?- me pregunto.
Mire el cielo, completamente negro… ya era de noche, mire el reloj, las 8.
- Si- digo sonriendo.
Entonces Justin empezó a andar por la acera, me puse a su lado, guarde mis manos en mis pequeños bolsillos de mi short. Entonces sentí algo sobre mí, la chupa de Justin. Lo mire y me sonrió. Metí los brazos en las mangas de la chupa, ahora se estaba mejor.
- Gracias- dije sonriendo- ¿No tienes frio?
- No- dijo serio.
Pero yo sabía que mentía, hacia frio y cualquier ser humano tendría frio, y él no iba a ser menos. La única forma que se me ocurrió para que tuviera menos frio fue abrazarlo, pase un brazo por su cintura y me pegue a él. Tuve miedo de que Justin me rechazara, pero todo lo contrario, puso un brazo en mis hombros y me pego a él. Sentí cosquillas en mi estómago, mi corazón latía rápido.
- ¿Tienes hermanos?- le pregunte, era lo único que se me ocurrió.
- Hermanastros, por parte de mi padre- dice sonriendo- ¿Y tú?
- Una hermanita pequeña…- se me vino a la cabeza imágenes de ella.
Le tenía mucho cariño, es verdad que nos enfadábamos, pero la quería.
- Seguro que es tan guapa como tú- dijo mirando al frente.
Me…me…me había dicho guapa, ahora mismo las mariposas volaban en mi estómago.
- Es guapa, se parece a mí, pero ella es más guapa- dije.
Y Justin se rio, creo que noto en mi voz lo nerviosa que estaba, pero yo no podía hacer nada… él me ponía nerviosa. Pensé en la conversación que acabábamos de tener “hermanastros, por parte de mi padre” ¿Sus padres estaban separados? Lo iba a preguntar, pero no creo que le guste hablar de eso. Seguimos andando, llegamos a un punto alto, se veía toda la ciudad, pequeñas lucecitas… Era precioso, nos quedamos parados mirando, agarre más fuerte mi brazo que me abrazaba a él, Justin hizo los mismo, ahora estábamos muy pegados. Justin hizo un movimiento un poco extraño, su brazo que estaba en los hombros paso a mi cintura y luego puso su otro brazo en mi cintura también, entonces tiro de mí y quede justo delante de él.
Trague saliva, nuestras caras habían quedado a centímetros, lo mire a los ojos, pero los tenía cerrado. ¿Qué iba a pasar? ¿Me iba a besar? Pero si yo… yo no sé, solo me daba picos con mi novio. Justin acerco todavía más su cara a la mía.
- Justin… yo no sé besar- dije y baje un poco mi cabeza.
- Déjate llevar- me susurro, subió una mano suya de mi cintura a mi barbilla.
Me levanto la cabeza, él seguía con los ojos cerrados… “déjate llevar” Cerré los ojos también. Sentí unas pequeñas cosas caer, eran… ¿gotas de agua? No abrí los ojos para mirar si llovía, no me importaba. Justin acerco su cara más a la mía y note sus labios calientes y blandos sobre los míos, tenía un zoológico en mi estómago. Subió su otra mano a mi cara y luego sus dos manos pasaron a mi pelo. Nadie abrió los labios, yo no sabía qué hacer. Seguía sintiendo sus labios sobre los míos, era la mejor sensación que pude sentir, la lluvia había aumentado, pero no nos importaba. Y entonces, sentí algo mojado sobre mis labios, Justin había abierto sus labios, me deje llevar, abrí los míos y lo demás pasó solo. Nuestros labios se empezaron a mover, mi corazón latía fuertemente.
Las manos de Justin hicieron que me pegara más a él. Sentí su cuerpo caliente y a la vez mojado por la lluvia. No pude evitar gemir cuando Justin puso sus manos en mi trasero y me pego más a su cuerpo. Escuche un trueno, la lluvia era más fuerte, nuestro beso era cada vez más caliente, mis manos jugaban con el pelo mojado de Justin y sus manos apretaban mi trasero. Le mordí el labio a Justin, este gimió y me pego más a un a su cuerpo, lo que yo creía que era imposible. Metió sus manos bajo mi camiseta, sus manos frías tocaron mi cuerpo caliente, se me pusieron los bellos de punta. Abrí los ojos y mire a Justin, parecía que estaba poseído, besaba mis labios sin control. Eche la cabeza un poco hacia atrás y Justin aprovecho para besar mi cuello. Me asuste cuando vi un relámpago en el cielo y seguido otro trueno más fuerte, puse mi cabeza en el cuerpo de Justin, este saco las manos de mi espalda y me abrazo.
- ¿Tienes miedo a los truenos?- me pregunto.
- No, solo es que me ha sorprendido- aprovechando que él no me veía y me lamí mis labios.
Justin dejo de abrazarme y puso sus manos en mi pelo, me beso la frente, luego bajo por mi nariz. Nos miramos a los ojos, tenía pequeñas gotas de agua en la cara. Justin bajo sus labios hasta los míos, yo toque su pelo mojado. Estuvimos un tiempo así, cuando caí en la cuenta de que seguía lloviendo.
- Justin, está lloviendo, hay que irse.
Justin me separo de él, cogió mi mano y tirando de mi empezamos a volver donde habíamos dejado la moto. No pude evitar mirar hacia atrás, donde hace segundos nos habíamos besado e instintivamente me toque mis labios y sonreí. Llegamos a un sitio donde había un techado.
- No voy a conducir con lo que esta cayendo, además, la escuela queda lejos- me dijo.
- ¿Y qué vamos a hacer?- pregunte.
- Dormiremos aquí- dijo.


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