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Capítulo 26
NARRAS TÚ
- ¿Qué ha sido eso?- dice Justin y me aparta de él.
- Lo sabía, lo sabia… algo va mal- susurre.
Justin me pillo desprevenida, me cogió de los hombros e hizo que lo mirara, se veía que estaba preocupado.
- _(TN) vete, escóndete… ah no… ¿y si te persigue? Si estás sola estas desprotegida.
- No soy una niña pequeña, se me cuidar.
- No _(TN) no te sabes cuidar- Justin me apretó más fuertes y antes de que pudiera protestar siguió hablando – ven detrás de mí, no te apartes.
- Justin… ¿no puede ser que por una corriente de aire se haya caído algo?
- No creo…
Justin empieza a moverse y yo voy detrás de él… ¡anda que la casa no es grande! Seguro que ha sido una maceta… Pero sigo teniendo ese nudo en el estomago, algo no va bien. Vamos a la piscina, llegamos y la piscina tiene una puerta que comunica con el jardín, esta estaba abierta y había una maceta rota.
- ¿Eso estaba abierto?- digo.
- No y te lo puedo asegurar, hace poco me di un baño.
Noto como mis piernas tiemblan, Justin me agarra antes de que caiga al suelo.
- _(TN) vete de casa…- me dice seriamente.
- No, no te voy a dejar solo.
- ¡_(TN) por favor!
- No y no, esta escena ya la hemos vivido y sabes que no te voy a dejar.
- Hazlo _(TN) déjame. Luchare e intentare vivir.
- No Justin, no me hagas esto de nuevo- no puedo evitar soltar algunas lagrimas.
- Vete por ahí- me señala la puerta abierta, vete a la panadería y espérame…
- Justin… -no me dejo protesta, puso sus labios en los mío y me empujo.
- Por lo que pueda pasar… Te amo _(TN). Ahora vete, si me quieres, vete.
Seguí llorando, me fui a la puerta y antes de entrar en el jardín pude escuchar gritar a Justin.
- ¡SEGURAMENTE QUE SEAS UN HOMBRE! ASÍ QUE SI TIENES HUEVOS VEN A ENFRETAR A MI.
Cuanto tiempo hacia que no escuchaba ese tono de voz en Justin… ¿de verdad pensaba Justin que lo iba a dejar? Ni en sueños, cuando Justin desapareció de la piscina abrí la puerta de nuevo. Me seque las lagrimas, me conocía esta casa como la palma de mi mano. Tenía dos puertas esta habitación, una por la que siempre entrabamos y la otra nunca se ha abierto todavía.
Esa puerta tenía una escalera en forma de caracol que iba hasta la 2 planta justo al lado de nuestro cuarto. Abrí la puerta y subí la escalera todo lo rápido que podía, cuando llegue arriba y salí, pude escuchar otro grito de Justin.
- ¡VENGA ESTOY AQUÍ! DESARMADO, ES TU MOMENTO CABRON.
Me daba miedo la voz de Justin en estos momentos… yo estaba acostumbrada a oír su voz dulce, esta voz me recordaba cuando nos conocimos y no me gustaba nada. Bueno ya estaba aquí… ¿ahora qué puedo hacer? Empecé a ponerme nerviosa y si el tipo estaba aquí… en esta planta, pero estas dudas se me fueron cuando escuche desde la planta de abajo unos pasos y luego una voz extraña para mí.
- Hombre, Justin. Cuanto tiempo- era una voz masculina, su tono de voz era relajado.
- ¿Miguel?- hoy la voz de Justin algo más relajada- ¿qué haces aquí?
- ¿Tú que crees? Desde nunca me caíste bien- dijo el tal Miguel.
- Tú a mi tampoco… y siempre supe que no te caía bien. Yo destacaba en todo, Roberto jamás te presto atención.
Empecé a escuchar unos pasos y me pegue a la escalera… ahora los veía perfectamente, Justin estaba andando y Miguel también. Miguel era alto como Justin, era moreno y de pelo castaño lo tenía corto y estaba delgado como Justin… estaba batalla estaba muy igualada, pero nadie contaba con el factor sorpresa, o sea yo.
- Así es, tú eras su favorito… Su ojito derecho… Yo pasaba inadvertido, me mandaban para las cosas tontas y a ti en cambio te manda a secuestrar a la hija del jefe de policía… ¿qué tal es en la cama? No soy tonto Justin, se que te la has tirado.
Oí como Justin gruñía y hacía aun puño con sus manos.
- Eso no te interesa.
- ¿Es mejor Rebeca? Por cierto… que en paz descanse.
- ¡HABEIS MATADO A REBECA! ¡SOIS UNOS HIJOS DE PUTA!- salto Justin.
¿Tanto le importaba que la hubieran matado?... Pensé… pero la voz de Miguel me saco de mis pensamientos
- Si, la matamos ¿y sabes qué? – levanto las manos y las movió- con estas manos, no fue nada difícil. ¿Y sabes otras cosas? Estas mismas manos son las que van a acabar contigo. Soy un hombre y esta pelea va a ser igualada, no llevo pistola si quieres cachéame pero no te aproveches.
- No me apetece, pero igualmente no me fio de ti. ¿Sabes? Yo también tengo algo que decirte. Te presento a mis manos… - las levanto- ellas van a ser las encargadas de tu muerte- dijo Justin y sonrió.
- Solo una pregunta más… ¿Cómo te sentiste a matar a Roberto?- dijo Miguel que se empezaba a acercar peligrosamente a Justin.
- Fue la mejor sensación de mi vida- dijo y no se le fue a sonrisa de la cara, si no que esta vez sonreía más fuerte.
Entonces vi como Miguel levantaba su brazo derecho y le propinaba un puñetazo a Justin en la cara, este se lo devolvió en el estomago y todo fue un lio. Vi como Justin caía al suelo, le sangraba la nariz, Justin se movió rápido y le agarro del pie a Miguel y tiro de él. El cuerpo de Miguel estampo contra el suelo y Justin aprovecho y se puso a pegarle puñetazos. Miguel con una extraña maniobra consiguió quitarse a Justin de encima y se puso de pie de nuevo. Escupió al suelo sangre…. ¡Qué asco!
- Luchar solo atrasa tu muerte Justin- dijo Miguel.
Justin apretó los labios y formo una línea recta con ellos.
- Si no te mato yo será uno de los otros. Hay muchos Justin.
Justin bajo la cabeza.
- ¿Por qué sigues con ellos?- pregunto Justin serio.
- Ellos son mi única familia.
- ¿De verdad? ¿Ellos te dan amor?
- Justin tus trucos de sicología no van a funcionar conmigo… Ellos si me dan amor, el amor de mi vida esta hay.
- ¿El amor de tu vida es quien mando Rebeca aquí y a ti?- Justin levanto la cabeza… le sangraba la nariz y la boca.
- Si, y no, no te voy a decir quién es. Voy a cumplir con lo que me dijo… ¡TE VOY A MATAR!
Hubo otra tanda de puñetazos… y yo estaba aquí mientras Justin era pegado… ¿Qué podría hacer? Y en ese momento se me encendió la bombilla fui corriendo hasta nuestro cuarto y empecé a buscar por todas partes… fui a la mesita de Justin, saque las cosas que había y la encontré. La saque y la pistola brillo en mis manos, la prepare no quería perder tiempo. Salí de mi cuarto y empecé a bajar despacio las escaleras. Todavía estaba a mitad de la escalera, mire y en ese instante Miguel le pego un puñetazo en la barriga a Justin demasiado fuerte, este cayó al suelo y al caer se dio con el pico de una mesa. Se quedo semiconsciente, todavía tenía los ojos abiertos. Me apresure a terminar de bajar la escalera y sin que me oyera me coloque detrás de Miguel a unos metros.
- Hacías bien en no confiar en mí… No soy un hombre de palabra- dijo Miguel y de detrás saco una pistola.
Levante mi pistola mis brazos me temblaban y no sé cómo mi respiración no me había delatado.
- Di adiós Justin- dijo Miguel.
- Mejor di adiós tú- dije yo y me sorprendió lo seria que soné.
Miguel se dio la vuelta y nada más que me miro apreté el gatillo. Justo en la cabeza, tantos años de práctica sirvieron para algo. Miguel cayó desplomado al suelo y yo me caí de rodillas llevándome las manos a la cara y tirando el arma a mi lado.

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