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Capítulo 11
- ¿Si?
- Hola
- Albertttttt!- grite para que Justin me escuchara.
- ¿Estas mejor?
- Bueno sí, estoy mejor
Mire a Justin y sonreí… él me miraba, su mirada tenía… ¿celos? Sera cosa mia, seguro…
- ¿Te apetece que quedemos?- me pregunto Albert
- ¿Que quedemos?
Repetí la pregunta para que Justin la oyera
- Si...
- Pues…
Justin cogió la mano que me quedaba libre y me la apretó, sentí su mano caliente entrelazada con la mía. Luego le mire a los ojos y movía la cabeza diciendo “no” Y con los labios dijo “quédate”
- ¿Y? – pregunto Albert impaciente.
- No me apetece salir…
Justin sonrió como si hubiera ganado una batalla yo puse los ojos en blanco.
- ¿Voy a tu casa?
- ¿Si vienes a mi casa?- repetí la pregunta solo para que Justin la oyera.
- ¿Qué te pasa Bianca? ¿Por qué repites todo?
- - me reí- nada, no me pasa nada Albert
- No, que no venga- me susurro Justin.
- Quiero estar sola Albert compréndeme…- respondí
- - suspiro- Te comprendo amor, bueno adiós ¡te amo!
- Adiós
Colgué y puse el móvil en la cama, mire el móvil y mire mi mano que seguía cogida a la de Justin… Él noto que la estaba mirando y la quito.
- ¿Y no va a venir Alex?
- ¿Quién es ese?- pregunte
- Bianca, el tipo ese rubito al que te follaste hace 3 o 4 días ¿no te acuerdas?- soltó una carcajada
- No me acuerdo… y sabes que yo no repito, Albert es la excepción
Justin me sonreía, me miraba con una mirada llena de dulzura, se lamio los labios yo como un reflejo hice lo mismo. Se acerco a mi poniendo su mano en mi cuello y acercado mi cara a la suya. La otra mano suya estaba en mi muslo que empezó a subir por debajo de mi camisón. Sus labios carnosos tocaron mi mejilla debo admitir que los labios de Justin eran más calientes y mas carnosos que los de cualquier chico, me dio un beso en la mejilla y luego otro en la comisura y se para justo cuando me lo iba a dar en mis labios
- No pares- dije cegada por el deseo
Esas palabras salieron solas de mi boca yo no las pensé y si darme cuenta Justin había subido mi camisón y lo tenía por la cintura, él solo sonreía yo lo cogí del pelo bruscamente y lo ataje a mis labios. Le di el beso más salvaje que di en mi vida, él me devolvió el beso. Con la emoción del momento, tire a Justin a la cama y yo me subí encima sin despegar mis labios de los suyos. Yo hice círculos con mi feminidad aprovechada que el amiguito de Justin estaba justo ahí y le provoqué una erección, Justin puso sus dos manos en mi cintura y las subió poco a poco por mis curvas y se posaron en mis senos, y luego a mi espalda intentando desabrocharme el sujetador
- No… no- susurre muy flojo.
Lo dije tan bajo que Justin no me oyó y no paró hasta que lo desabrocho
- ¡NO!- grite.
Me aparte corriendo de Justin y me abroche el sujetador
- Bianca…- su voz era como la de un niño chico que le suplicaba a su madre que le dejara ir al parque.
- Esto no está bien…
No con Justin no… Me baje mi camisón y me tumbe en la cama
- ¿Me puedo quedar?- me pregunto tocándome el pelo.
-Haz lo que quieras.
Justin puso su mano por mi cintura me atajo a él. Yo cerré los ojos hoy estaba muy cansada, la respiración todavía agitada de Justin golpeaba a mi cuello y yo me estremecía, a lo tonto me dormir…
NARRA JUSTIN
- aaaaaaa ¡No!- gritaron.
Abrí mis ojos rápido y mire a todo los lados yo seguía en la habitación de Bianca abrazándola ella estaba sudando, con lagrimas en los ojos, ella era quien había gritado…
- No mama- dijo angustiada.
Pobrecita… ver como mueren sus padres, le acaricie la cara despacio con mi mano y la abrace más fuerte, esta era la cuarta vez que me despertaba por los gritos de Bianca no dejaba de tener pesadillas y siempre las protagonizaban sus padres. Su cuerpo estaba rígido, tenso con las rodillas encogidas en su barriga, pero de pronto… se tranquilizo dejo de gemir y se relajo, sonreí parece que había dejado las pesadillas de lado… cerré los ojos
NARRA BIANCA
Otra vez ese cuarto blanco, yo sola alguien de atrás se pega mucho a mi y pone sus manos en mis ojos
- aaaa- chille.
Me ponen una venda en la boca
- ¿Vas a chillar?- me preguntaron.
Moví la cabeza diciendo no, me quitaron la venda de la boca y la pusieron en los ojos
- Ahora eres mía…- dijo la misma voz
- Déjame verte…- pedí.
Puse mis manos en su cara intentando saber quién era pero es muy difícil…
- ¿De verdad quieres saberlo?
- Si
Me quito la venda de los ojos y yo tenía los ojos cerrados los abrí poco a poco para que se acostumbraran a la claridad del cuarto, cuando me fije en su cara… WTF?
-No estás preparada- se rio con una risa muy exagerada.
El muy capullo levaba una máscara blanca a juego con el cuarto y una capucha negra yo me acerque a él y puse una pierna mía en medio de las suyas
- Pero para besarte necesito verte- levante una ceja.
- Tú lo has querido…
Me aparte de él para ver con quien tenía estos sueños tan raros, había llegado el momento tan esperado, puso su manos en su máscara y se empezó a quitar la máscara…

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