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Capítulo 49

Estábamos todos alrededor de la gran mesa, la comida de navidad. Yo tenía a mi lado a Justin y a Bruce. Era la primera vez que no comía en navidad con mis padres, los extrañaba, pero me alegraba estar con Justin. Ryan y Chaz se fueron a sus casas hace poco, para comer con sus familias. La comida estaba riquísima, todos hablaban alegremente, la vergüenza se me había ido un poco, pero seguía con ella. Todos intentaban sacarme tema de conversación y yo les respondía. Hasta que sonó mi móvil que lo llevaba en el bolsillo.

- Lo siento…- dije levantándome y alejándome para contestar.

Fui a la planta de arriba, saque mi móvil del bolsillo…Wendy.

- Tía, tus padres me han llamado mientras comía con mis padres, la regañina que me han echado.
- Lo siento, gracias, los voy a llamar. Felices fiestas- dije.
- Igualmente cielo.

Colgué y marque el teléfono de mi padre.

- ¿Emma? ¿Qué haces llamando de tu teléfono?- dijo mi padre.
- Es que… Llegue tarde y no pude coger el teléfono, además ese teléfono no puedo cogerlo yo para llamar y bueno cogí mi teléfono para llamaros… Me habéis pillado cenando con todo los del internado.
- Ah, lo siento hija.
- No pasa nada. Felices fiestas ¿Cómo os va todo? ¿Esta la familia con vosotros?
- Si, te quieren decir algo…. 

Hubo unos segundo en silencio y después escuche a los lejos gritos y pude entender “¡FELICES FIESTAS EMMA!” Mi padre había puesto su teléfono para que me lo gritaran, no pude evitar que se me escapara una lágrima.

- Igualmente- dije entre lágrimas.
- ¿Es la prima Emma?- escuche a mi primo chico.
- Hey pequeño- dije al teléfono.
- Prima Emma ¿qué haces ahí?
- -me reí- ¿Hoy te acostaras pronto? 
- Claro, si no, no tengo regalos. 
- Muy bien. Bueno pásame con el tito. 

Segundos de silencio

- Bueno hija, te dejo, no quiero que se te enfríe la comida, te llamare mañana o algo…
- Vale, adiós papa, dile a mama y a mi hermana que las quiero. Felices fiestas de nuevo.
- Igualmente cariño, te quiero.
- Y yo a ti papa, adiós.

Colgué y suspire, me metí en un cuarto de baño. El maquillaje que me había puesto se estaba empezando a correr, me había arreglado porque luego íbamos a dar una vuelta. Me había puesto un vestido por encima de las rodillas, rosa pálido era de palabra de honor, pero desde que terminaba el vestido al cuello tenía unas cosas de encaje blanco, era precioso, me lo había prestado Roxana, como no. Tenía unos tacones de aguja y plataforma del mismo color. Llevaba para quitarme un poco el frío una rebeca color blanco roto, era lo que me recomendó Roxana. Me había echo un moño con mi melena rubia y me había puesto lentillas, lo más alucinante es que Pattie me había ayudado con el moño y el maquillaje. Era una persona alucinante, Justin tenía a una madre perfecta, amable y guapa. Justin llevaba como si fuera un esmoquin: unos jeans oscuros, una camisa blanca y rayas muy finas negras y una chaqueta americana negra, llevaba los zapatos de vestir negros. Cuando ya podía controlar las lagrimas y la respiración, baje de nuevo. Justin me miro, como si quisiera preguntarme “¿Qué tal?” Yo tan solo sonreí y asentí. 

- Lo siento…- sabía que era de malos modales tener el teléfono en una comida y sobretodo que te sonara y cogerlo.
- No pasa nada- dijo Pattie.
- Eran mis padres- sonreí.

Decidieron no preguntarme nada sobre ellos y se lo agradecí. El resto de la cena paso normal. Bebí una copa de vino, aunque no me gustara, pero era por no hacer el feo, además tampoco sentó mal. Justin bebió dos copas, se estaba controlando. Al terminar la cena, Justin me miró. Se levanto, cogiendo la chaqueta que se la había quitado y cogiendo mi mano.

- Mama, le voy a enseñar las calles ¿vale?
- Vale, no volváis muy tarde.
- La comida estaba muy buena- dije sonriendo, no metía. 

Sobretodo, como no, el postre. Una tarta de 3 chocolates, con chocolate fundido, me daba cosa repetir pero Bruce me echo otro cacho sin yo pedirlo y me reí.

- Gracias- dijo Pattie y Diane.

Justin sin soltar mi mano me llevo fuera de la casa, se coloco su chaqueta y yo entrelace mi brazo con el suyo. Empezamos a caminar por la acera, hacía frío, pero era soportable.

- ¿Qué tal?- me pregunto.
- Tu familia me cae genial- digo sonriendo.
- Quizás te he defraudado un poco, pero el dinero lo tiene mi padre- dijo riendo.
- Ah, no, no, no hace falta el dinero para ser feliz. En mi casa, viene toda, toda mi familia y todos con sus vestidos glamurosos, fardando de lo que tienen… Me gusta más tu casa, más acogedora, más familiar. 
- -Justin sonrió- A mi también me gusta.

Llegamos a un parquecito, me monte en uno de los columpio, Justin se sentó en el otro.

- Y bueno, ya estas empezando- dije mirándolo.
- - Justin sonrió, sabía a que me referiría, a su pasado- Solía venir a este parque de pequeño.

Miro el parque, estaba cubierto de nieve, ah, si, había dejado de nevar, le ií gracias a Dios, si no, me hubiera matado con estos tacones. 

- No he tenido muchos amigos de pequeños y creo que eso es sobretodo porque me encerré en mi mismo desde pequeño. Chaz y Ryan eran mis mejores amigos, pasaba con ellos las tarde, jugando con sus juguetes, porque yo no tenía muchos. Pase una gran racha enfadado con mi padre, sentía que me había abandonado, lo veía con suerte 2 veces al año… Pero cuando crecí deje de enfadarlo y pase a ignorarlo, para mi no tenía padre- hizo una mueca- Apenas veía a mi madre, ya que siempre estaba trabajando para llevarme adelante, entonces madure muy pronto… A los 12 años, bueno, esta parte te la contare en casa –dijo y me dedicó una media sonrisa- Lo que paso a los 12 años, me relajo un poco más, pero no era suficiente, entonces… La bebida fue mi salvadora, iba un día al colegio y luego una semana expulsado, me escapaba de casa, robaba en los establecimientos… En el verano de mis 14 años, mi padre vino a mi casa, se encerró en un cuarto con mi madre- puse cara de sorpresa… no iba a decir lo que yo pensaba ¿no? Justin me miró y rio- No, no es lo que piensas, mi padre puede ser muy capullo, pero es buen tío, no le pegaría ni a una mosca, él también tuvo un pasado malo y ya a pasado suficiente. Fue a hablar con mi madre…. Y ese año fue mi primer año en un internado. 

Justin se levanto del columpio y me cogió de la mano, íbamos de camino a la casa. 

- Es mejor que el resto de la historia te la cuente allí. 

Llegamos, saludamos a su madre y a sus abuelos, que estaban apunto de irse.

- Bueno, mañana nos vemos de nuevo- dijo Bruce- Encantado de conocerte Emma. Adiós Justin.

Justin lo abrazo y luego a su abuela. 

- Hasta mañana- dijo Justin y yo tan solo les sonreí. 

Se fueron y Justin miró a Pattie.

- Estaremos arriba…- dijo Justin.

Justin abrazo a Pattie.

- Yo estaré aquí, luego me dormiré… Hasta mañana- dijo sonriendo.

Subimos las escaleras, Pattie entro en el salón, sola. Me daba pena, pero creo que ella ya estaría acostumbrada. Justin me soltó delante del cuarto que estaba cerrado con llave. Fue a su cuarto y cuando volvió, llevaba una llave, metió la llave en la cerradura. El cuarto estaba oscuro, pero Justin me empujo dentro. Sonó un “clic” y se encendieron las luces. Un piano de cola, una guitarra acústica, una batería, una trompeta….Me quedé alucinada con los instrumentos.

- ¿Y esto?—dije mirando a Justin.
- Se tocarlos todo- dijo Justin.

Me quede asombrada. 

- Desde pequeño… Pero a los 12 fue cuando me interese por la música realmente. Me relajaba, me quitaba un poco todo el odio que sentía por la vida- me cogió de la mano y me sentó con él en sillón que había enfrente del piano- ¿Sabes tocar algo?- me pregunto.

- -Negué con al cabeza- Mis padres me metieron en una escuela para aprender a tocar el piano, pero no sirvo. 
- - Justin rio- Yo aprendí solo, con la ayuda de los de la iglesia, se me olvidaba, mi familia es muy religiosa, además, no me importar admitirlo. Creo en Dios y rezó, rezo siempre, por ti, para que sigamos juntos- me beso, un beso corto, pero me pillo desprevenida. 
- Justin… Puedes… ¿Puedes tocarme algo?- pregunte vergonzosa.
- Hace tiempo que no toco, es algo que me recuerda al pasado… 
- Ah, entonces déjalo.

NARRADOR OMNISCENTE. 

Justin tocó suavemente una tecla, sonó, a Justin se le acelero el corazón nada más al tocar una nota, la música le encantaba, hasta sabía cantar… La música hacia que su corazón latiera rápidamente y que sonriera al escuchar una nota. También componía, si, solía cada noche componer una canción, una canción que expresara lo que sentía. Había compuesto algunas canciones en el internado, sobretodo eran de amor, del amor que sentía hacía Emma. 

Emma deseaba que Justin le mostrara su don hacía la música, pero no le iba a forzar, sabía que sentía al recordar su pasado y no quería que se sintiera así. Pero eso no quita que cuando Justin empezó a tocar algunas teclas, haciendo que sonara una melodía, no le impidió que parara, si no que sonrió como una tonta, impaciente. 
La puerta de esa sala de música estaba abierta y como la casa era pequeña el sonido se movía por toda la casa. Bajó hasta la segunda planta, donde estaba Pattie leyendo un libró, escucho un piano, una canción muy dulce, una canción tan perfecta que tan solo podía ser de su niño. ¿Hace cuanto que esta habitación no se habría? ¿Hace cuanto que no escuchaba tocar a su hijo? No puedo evitar llorar al escuchar esa canción, era el ritmo de la nana que le cantaba ella cuando con suerte, pasaba una noche en casa… Una lagrima vino acompañada de otra y esa de otra, así sucesivamente. Tenía ganas de ir arriba y cantarle la canción, pero estaba con Emma… Esa chica le caía muy bien ¿Cómo no? Gracia a ella, su hijo era el de siempre. Pattie cerro los ojos y disfruto de la canción, que rápidamente cesó, pero empezó a sonar otra distinta, esta vez con una guitarra, no le era conocía no le importaba, lo importante era que su hijo estaba tocando.

Emma tenía los ojos con ganas de llorar, Justin tenía un talento oculto. Tocaba como un ángel, perfecto, la canción parecía una nana. Justin tocaba con los ojos cerrados, sintiendo la música y eso ponía feliz a Emma.

- Esto lo compuse hace poco- Emma se quedo atónita ¿también componía?- Hace muy poco… 

Se levanto del piano y fue a por la guitarra, se sentó en una silla. Coloco la guitarra y toco unos acordes.

- La llame… Christmas love.

Y Justin empezó a tocar la canción, la había compuesto para su novia. Pensando en que estas navidades las pasaría junto a ella… 

(RECOMIENDO QUE PONGAS LA CANCIÓN EN YOU TUBEhttp://www.youtube.com/watch?v=eNnBIQmxmCw Yo voy a poner trozos de la canción, en español)

- Bebe, no voy a gritar. Bebé no voy a llorar, porque tengo tu amor en esta Navidad- empezó a cantar Justin sonriendo a Emma.

No le hacía falta mirar la guitarra, se la sabía de memoria, cerraba los ojos y miraba a los ojos de Emma. Pero tampoco podía mirarla demasiado, ya que se distraía. Justin cantaba la canción, se la sabía de memoria, normal, era una de las tantas que había escrito hacia Emma.

- Estoy bajo el muérdago, eres única, eres mi propio amor de navidad. Dile a Santa que he sido bueno este año- dijo Justin y sonrió a Emma.

Ese trozo tenía doble sentido y Emma lo pillo, no había sido bueno todo el año, pero desde que la conoció si. Emma miraba atenta a Justin, su voz la había hipnotizado, era dulce, perfecta, le daban escalofríos. Justin siguió cantando, luego dejó la guitarra en el suelo y se acercó a Emma. La agarro de la mano y empezó a cantarle al oído.

- Cada chico y cada chica. Quédense cerca de sus quienes aman. Y denle gracias a Dios porque tiene a alguien este año que pueda llenar su corazones de alegría.

Y luego siguió cantando. Movía a Emma, empezaron a bailar. Justin se sentía agradecido de tener a Emma, gracias a ella volvió a ser el tipo amable y simpático, aunque un poco estúpido, que todos conocían. Le beso el cuello a Emma y termino de cantarle la canción: 

-Le doy gracias a Dios por mi propio amor de Navidad…

Emma estaba que le saltaban las lágrimas, no se creía que esa canción se la había compuesto él a ella.

- Te amo- le susurro Emma a Justin.
- Te amo- le susurro Justin a Emma.

Y es que no había amor más puro que el suyo, se amaban mucho, demasiado. Y no soportarían estar alejados uno del otro.

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