Search

Content

Capítulo 40

- Muchas gracias- dije volviendo a abrazarle. 
- ¿Cuántas veces me has dado las gracias hoy, Emma?- dijo Richard sonriendo.

Por las arrugas de la sonrisa caían pequeñas lágrimas, mi cara tampoco se libraba. Estábamos los dos llorando. Desde nunca me gustaron las despedidas.

- No sé que habría echo sin ti.
- Pues seguro que habría seguido hacía delante, como bien sabes hacer. No hay quien te derrumbe chica, sabes como levantarte siempre, estoy orgulloso de ti, has madurado, sé que vas a ser una buena madre, vamos, no tengo ni chispa de dudas.

Volví a abrazarle. Como cambian las cosas y también cambian las personas.

- Cariño- me llamo Justin, estaba apoyado en el coche- Me gustaría llegar pronto…

A Justin no le acababa de gustar Richard, tenía sus razones y Richard lo comprendía. Me separé de él y fui a Fred, con él fue la cosa más rápido. Justin llevó la ultima maleta que quedaba y la coloco como pudo en el coche. Me despedí de Richard y Fred con la mano y me metí en el asiendo del copiloto, Justin entró y arrancó el coche. Poco a poco nos alejamos de la casa que había sido la mía por casi 7 meses.

- ¿Estas cómoda?- me pregunto.
- Lo cómoda que puede estar una embarazada de 8 meses- dije sonriendo.

Justin besó mi mano y luego la soltó, para prestar atención a la carretera.

- ¿Tardaremos mucho? Digamos que mi vejiga ya no aguanta lo de antes- dije con vergüenza. 
- - Justin rio- No, creo que estamos bastante cerca.

Suspiré, me acomodé un poco más en el sillón y empecé a mirar por la ventana, todo se quedaba atrás nuestra, otra casa que abandonaba. ¿Quién iba a pensar que una simple adolescente tan sencilla como yo llegaría a vivir un embarazo de adolescente y estar prometida con el chico malo? La verdad que desde que llegué a ese internado todo cambio, no me arrepiento de nada. 

No puedo decir que antes de ir tenía una vida mala, pero sentía que me faltaba algo, me sentía incompleta, como si necesitara un cambio en mi vida y ahora le agradezco a la persona que se inventó que iba a tener relaciones con mi ex novio, gracia a ella estoy ahora aquí, junto al amor de mi vida y con mi pequeña dentro de mi. 

La vida da muchas vueltas más que una montaña rusa, pero siempre hay que sacarles el sentido positivo a todo… Y cuando venga una racha mala… aun que pensemos que nunca va a pasar algo bueno, pasará, no se sabe ni cuando ni como, pero a mi me paso. La primera vez que me separé de Justin, pensé que no iba a poder pasar nada bueno, nada que arreglara esta situación, pero me equivoque sin quererlo… el día meno pensado entro Richard en mi vida y volví a tener esperanzas. 

La esperanza es lo ultimo que hay que perder, lo último que hay que abandonar, la esperanza junto a la ilusión y el amor, puede hacer que tu vida mejore, hay que ser siempre positivas, mirar el lado blanco entre todo lo negro y no cerrarse nunca al amor.

Mis parpados se fueron cerrando poco a poco, necesitaba un descansó así que no me opuse.

- Nena…- oí la voz de Justin que me despertó.

Expulsé un pequeño gemido mientras me despertaba. El sol estaba ya escondido, totalmente de noche… Cuando salimos de casa de Richard deberían de ser las 6 y algo… Justin me ayudó a salir del coche, que por cierto ya estaba vacío. Estaba medio dormida todavía así que no pude mirar mucho, solo me acuerdo de escuchar voces y de que Justin me preguntara si quería cenar algo, le dije que no ya que me moría de sueño. Justin me ayudo a ponerme el pijama y me acosté en una cama, Justin me besó la mejilla y me dijo que ahora venía.

NARRA JUSTIN.

- Oh, Dios…- dijo mi madre- Esta hermosa.
- Y eso que esta medio dormida- dije sonriendo.
- El embarazo le ha sentado fenomenal… 
- Gracias por dejar que nos quedemos aquí hasta que… Podamos buscar una casa.
- Podéis estar aquí el tiempo que queráis. 

Nos quedamos en silencio, mi madre me acariciaba la mano y me sonreía orgullosa.

- Ya llego con los cafés- dijo Frank.

Si, Frank, el tipo de la iglesia, mi madre esta ahora con él. Me gustaría más verla con mi padre, pero como sé que eso no es posible, me gusta verla feliz. Además, Frank me cae bien y mi madre necesita alguien que le de cariño, Frank intenta tampoco no besar mucho a mi madre ni nada delante de mi, hasta que me acostumbre un poco más.

- Gracias- le sonrió y cojo mi taza.

Empezamos a beber el café, hablo con mi madre, le pregunto si hizo lo que le pedí, me dijo que si, ojala salga bien. Cuando me termino el café y terminamos de hablar me despido y subo a la habitación donde esta mi bella durmiente. Esta sonriendo, agarrando su barriga. Es tan hermosa. Me acuesto a su lado, rápidamente ella me abraza, se había despertado un poco.

- Estas aquí de nuevo- dice con una voz un poco ronca pero sexy en ella.
- Para siempre nena.

NARRA EMMA.

Me desperté, acostumbrada a dormir sola, casi le doy a Justin con mi brazo. ¿Dónde estaba? ¿Cómo llegué aquí? ¿Cómo es que tengo el pijama puesto? Seguramente que estaba medio dormida cuando todo sucedió, lo importante es que estoy con Justin y que no fue un sueño lo de ayer. Justin se despierta, me mira, se frota los ojos y sonríe.

- No a sido un sueño- dice sentándose en al cama a mi lado.
- Lo mismo pensé yo.

Justin me agarra por la espalda y besa mi mejilla y baja por mi cuello. Como extrañaba sus besos… sus caricias. Entonces un ruido abajo nos separa.

- ¿Dónde estoy?- le pregunto.
- En casa de mi madre- dice el sonriendo.
- Oh, Pattie…. ¿Bajamos?
- Venga.

Nos levantamos de la cama, costosamente me cambio, me pongo unos short y una blusa de flores moradas y burdeos con el fondo veis. Justin se pone un jeans que le llega por las rodillas, una camiseta negra y un tipo de chaleco gris. Me da un tierno beso y me ayuda a bajar. Llegamos a la cocina, donde Pattie esta lavando unos platos.

- Mamá- dije Justin, que va hacia ella y le besa la mejilla.
- ¿Ya estáis despiertos?- pregunta y se gira para mi mirarme- Oh, Emma… ¿Estas bien?
- ¿Eh? Si, estoy lo bien que puede estar una embarazada de 8 meses- digo sonriendo.
- No es eso… Tienes la cara cambiada- dice sonriendo, se acerca a mi y pone la mano arriba de mi barriga, sin tocarla- ¿Puedo?- me pregunta.
- Claro.

Entonces palpa mi barriga… Pone unas caras raras.

- ¿Qué pasa?- pregunto.
- Nada, nada- dice sonriendo.

Le iba a insistir, pero suena el sonido de la puerta. A Justin le brillan los ojos y va hacia la puerta. Al volver, vuelve con una pequeña en sus brazos y con una niña de la mano. Los distingo, Jazzy y Jaxon.

- Oh- digo tapándome la boca- Que buena visita- digo sonriendo.
- ¿Qué os parece que desayunemos en el jardín?- dice Pattie.

Detrás de Justin aparece Jeremy.

- Por mi perfecto- dice Jeremy.

Vamos al jardín, no me dejan llevar nada, hasta hicieron trabajar a los pequeñines. Empezamos a desayunar.

- Oh, Emma, estas preciosa- dice Jeremy.
- Muchas gracias.
- Espero que seáis buenos padres.
- Lo seremos- dice Justin apretando mi mano.

Terminamos de comer, hoy tampoco había venido Erin… Siempre me quedará la duda de como es. Me levanto porque estaba un poco cansada de estar sentada. Jazzy estaba subida en un especie de taburete, hace signos para que me acerque y lo hago.

- ¿Por qué estas tan gorda?- me pregunta mirando mi barriga.

Jeremy la escucha y se ríe.

- Cariño, esta embarazada- le dice su padre- Tu estuviste ahí en la barriga de mama hace unos años.
- No, no es posible… yo no quepo ahí- dice tocando mi barriga con la punta de su dedos.
- - me empiezo a reír- ¿Quieres tocarla?
- - Jazzy se sonroja- Si.

Entonces levanto mi blusa, cojo las pequeñas manos de Jazzy y las pongo sobre mi barriga, Jazzy sonríe y ríe, se asusta cuando nota a Stella.

- Uy, ahí hay algo…
- Se llama Stella- le digo.
- ¿Podrá ser mi amiga?- me pregunta
- Claro.
- ¿Cuándo va a salir de ahí?
- Pues…- entonces no puedo hablar más.

Tengo un pequeño dolor en mi barriga… siento como un pequeño liquido baja por mis piernas, inmediatamente las cruzo.

- Justin…- digo con miedo ¿qué me estaba pasando?

Mi respiración se agita un poco, noto los brazos de Justin a mi alrededor.

- ¿Qué pasa cariño?- me pregunta alarmado.
- Me duele…- le digo tocando mi barriga.
- ¡MAMÁ! ¡CORRE SACA EL COCHE! ¡HAY QUE IR AL HOSPITAD!- dice asustado- Tranquila cariño… no va a pasar nada.
- Mi niña…- digo con miedo a lo que pueda estar pasando.

Entonces otra vez ese dolor en mi baja vientre… ¿Cómo una contracción? No, no puede ser, todavía estoy de casi 8 meses. Jeremy viene a mi lado y ayuda a Justin a llevarme al coche, expulso gemidos de dolor. Oigo que le dice a otro hombre que hay que se quede con los niños… No me ha dado tiempo de presentarle, pero le han llamado con el nombre de Frank. Los dolores van aumentando poco a poco, Justin aprieta mi mano y me dice que todo va a estar bien, eso quiero creer. 

Llegamos a un hospital, llaman a una enfermera, me trae una silla de ruedas y me lleva a una sala. Me pongo una bata blanca con pequeños lunares azules, me sigue doliendo. Me siento en una camilla y apoyo las piernas en unos aparatos. Solo esta Justin conmigo, me agarra la mano. Entonces entra una doctora.

- Buenas- dice sonriendo- Encantada Emma, yo soy la doctora Wilson, vamos a ver que esta pasando.
- Va…vale- llego a decir.

Se sienta delante de mis piernas y mira. A los minutos vuelve a mirarme a la cara.

- Emma… estas de parto.
- ¿Pero…? ¿Cómo es eso? Si estoy apenas de 8 meses- dije asustada.
- No sé pero la niña ha roto la bolsa y estas con pequeñas contracciones, vamos a llevarte a la sala de parto, hay que sacar a la niña rápido.

Entonces me empiezo a preocupar por la niña. ¿Qué le pasa? ¿Cómo que rápido? ¿Qué pasa si no…? Me vuelven a poner en la silla de ruedas. Expulso un pequeño grito con una nueva contracción. Me llevan a una sala donde esta todo preparado para un parto. 

- ¿Es el padre?- le preguntan a Justin.

Justin esta en shock, mira al frente y tiene la boca medio abierta. Pestañea y asiente.

- Si, soy el padre.
- Póngase esto y entre en la sala- le da una vestimenta.

Antes de entrar en la sala de parto, logro ver a Jeremy a Pattie viniendo hacía nosotros. 

- Justin…Diles que llamen a mis padres, llama a Roxana, ella tiene el numero.

Si, yo acaba de decir eso.

- ¿Seguro cariño?
- Si…- y entonces me meten en la sala.

NARRA JUSTIN.

Le doy corriendo mi móvil a mi madre, le doy las instrucciones a mi madre de lo que tiene que hacer y se aleja para poder llamar. Iba a volver a entrar, pero me quedo paralizado.

- ¿Qué pasa hijo?- me pregunta mi padre que esta detrás de mí tocando mis hombros.
- No puedo… 
- Claro que puedes hijo, eres fuerte. Has podido superar tropecientas cosas ¿y ahora me dices que no vas a poder con un parto?. Yo estuve igual que tu, cuando naciste… Era muy joven y no sabía si iba a poder… Pero tu madre estaba ahí dentro y supe que me necesitaba, así que entre.
- Emma me necesita…
- Mucho, ahora entra, cógele la mano y prepárate para que se te ponga morada- dice sonriendo y me da un pequeño empujón.

Entro dentro de la sala de parto, Emma me mira y sonríe, tiene la cara roja, ya estaba empujando. Le cojo la mano rápidamente. Intento mantener la respiración norma, hay muchos enfermeros moviéndose a nuestro alrededor, uno que dice que empuje. Tengo ganas de desmayarme, pero no puedo, tengo que estar aquí.

- Vamos, Emma, tu puedes- le animo.
- No, Justin, di que paren, me duele, me duele mucho, para…- dice llorando- No estoy preparada.
- Claro que lo estas. Estoy aquí contigo, los dos podemos superar cualquier cosa.
- Para siempre- me mira sonriendo.
- Para siempre.

Me mira, se muerde su labio inferior, aprieta mi mano coge aire y vuelve a empujar. Así más de 5 horas, sin descanso.

0 opiniones:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Something