Search

Content

Capítulo 30

- Nunca entenderé por qué me quieres. Pudiendo tener a chicas como…Amy, me tienes a mi- dije saliendo del baño agarrada a la mano de Justin.
- ¿Amy? No tienes nada de que envidiarle. Ella puede ser muy guapa…- lo miré un poco celosa- Pero tu eres más, tu eres el conjunto de una chica sexy y dulce, tienes esa cosa inocente… Pero bien sé yo, que no eres nada inocente.

Me reí, Justin besó mis labios… Me alegre de que el sabor a vomito se había ido. Mi estomago estaba algo revuelto, pero estaba bien.

- ¿Qué te apetece hacer?- me pregunta.

Habíamos terminado todas las clases, era viernes y podíamos relajarnos después de una larga semana de exámenes. Me apetecía estar con Justin, pero me sentía cansada y con las hormonas revolucionadas… Seguro que me esta al venir la menstruación, que por cierto, se me esta retrasando. 

- Cariño… ¿Y si quedamos un poco más tarde? Me apetece descansar- le dije.
- Ah, cierto ¿por qué te fuiste corriendo de clase?
- Por nada… Me sentía mal.
- Vale, entonces dentro de un rato te recojo, tú descansa. ¿Qué te apetece hacer más tarde?
- ¿Qué te parece ir a merendar? Me han dicho que por aquí en el internado hay un local que hacen buenos donuts.

¿Esta era yo? Desde nunca me había gustado la bollería, pero ahora tenía hambre y me apetecían donuts.

- - Justin se rio- Vale, vale… Nos vemos dentro de un poco.

Justin me besó en la frente, no me había dado cuenta de que ya estábamos en mi residencia. Esperé al ascensor y subí a mi planta. Me quité el collar de Justin y metí la llave en la cerradura. Iba a cerrar la puerta detrás de mi, pero algo me lo imponía, miré detrás de mi y vi a Roxana poniendo su pie en la puerta, a su lado estaba Wendy.

- Chicas, no tengo muchas ganas de hablar, me siento cansada… Pero si habéis traído algo de comer, os dejo pasara ¿donuts?

Ellas se miraron, se rieron pero luego se pusieron serias y entraron en mi habitación.

- No tenemos donuts… Pero…- Wendy busco en su bolsillo- ¿Te apetecen pastas?

Wendy saco una barrita roja rellena de la crema blanca, me lamí los labios.

- Dámelas.

Wendy me dio una, yo la cogí y me senté en mi cama, empecé a morderla, estaba algo dura.

- ¿Y para qué habéis venido?- dije mientras tragaba un trozo de pasta.

Roxana y Wendy se miraron y asintieron, estaban delante de mí. Roxana dio una vuelta a su maleta, la abrió y saco una cajita, me la dio, la cogí. 

- Ábrelo- me dijo Rox.

Abrí la caja blanca, saque una cosa pequeña y alargada blanca, tenía un especie de capuchón y una pequeña pantalla. 

- ¿Y esto?- le pregunte a Roxana.
- Hazlo- me dijo sería.
- ¿Pero qué es?- le pregunte.
- Emma… Es un test de embarazo- dijo Wendy.
- - Se me escaparon unas pequeñas risas- ¿Enserio? ¿Para qué? ¿De donde lo habéis sacado?
- Emma…- empezó Wendy- Creemos que estas embarazada… Tus cambios de humor, los vómitos, los antojos- dijo señalando la barra de pasta que tenía ahora en mi boca.

La separe de mí lentamente… Oh, no, no podía ser cierto.

- Pero... No, no, no es posible.
- ¿Lo has hecho sin protección?-pregunto Wendy.
- Buenos… Pocas veces, siempre le pido a Justin con protección y cuando no, me tomo luego la pastillas… Los últimos días fuero con protección. Pero… Oh, no- me lleve las manos a la boca.
- ¿Qué? – preguntaron a la vez.
- El fin de semana que salí con Justin… Fuimos a una casa, lo hicimos unas cuanta veces, sin nada, se me olvido la pastilla- se me cayeron unas cuantas lágrimas.
- Mira cariño, vamos a salir de dudas- dijo Roxana acariciando mis rodillas- Ve al baño y hazte la prueba. ¿Sabes como?- me pregunto dulce.
- Lo he visto en unas cuanta películas- dije sonriendo temblorosa.

Me levante, mis rodillas temblaban fuertemente. Llegué al cuarto de baño, cerré la puerta y cogí aire, le quité el capuchón, me baje los pantalones he hice la prueba. A los segundos, me volví a subir los pantalones, estaba nerviosa, no me atreví a ver el test. Salí del cuarto de baño y se lo entregue a Wendy, Roxana se puso corriendo a su lado. Yo me senté en la cama, me terminé de comer la pasta y doble las rodillas, pegándolas a mi pecho.

- ¿Qué?- pregunte.
- Todavía nada…- dijo Wendy.

Hubo unos segundos en silenció, entonces Wendy miró a Roxana, las dos tragaron salivas. Me miraron, entonces me puse nerviosa ¿qué pasaba?

- ¿Qué?- dije nerviosa, no sabía si reírme o llorar…

Wendy cogió aire, se sentó a mi lado en la cama, Roxana la imito. 

- Cariño…- dijo Roxana- Queremos que sepas que vamos a estar aquí para todo ¿vale? No queremos que te sientas sola en estos momentos.
- No…- dije susurrando y unas cuantas lágrimas salieron de mis ojos- Estoy… Embarazada.
-- Wendy asintió- De un mes.

Todo el mundo se paró, bajé mi mirada, quité las rodillas de mi barriga, lo primero que hice fue levantarme el jersey de lana fino, vi mi pequeña barriga. La acaricie con mi mano, ahí dentro había algo… Había una nueva vida y yo tan solo tenía 17 años.

- Esto no puede ser cierto- dije mirando mi barriga.

Me levante corriendo, me puse de perfil delante del espejo.

- ¡Si no tengo barriga!- me quejé.
- - Roxana se rio- Hija, que solo estas de un mes.

Empecé a palpar mi barriga, no sé si es cosa mía, pero ahora la notaba más dura y un pequeño bulto.

- ¿Vas a abortar?- me pregunto Roxana. 
- ¿QUÉ?- grite- No, no… Esta cosita de aquí no tiene la culpa… No voy a matar una vida y menos si tiene los ADN de Justin- dije sonriendo.
- Oh, la ha llamado cosita- dijo Wendy con una voz con mucha ternura.

La miré y me puse roja, le saqué la lengua.

- ¿Qué crees que va a ser? ¿Niño o niña?- pregunto Roxana 

Empecé a dar vueltas delante del espejo, mirando mi barriga.

- No sé…- me bajé el jersey por fin- Pero creo que va a ser una dulce niña.
- Yo te veo con una niña- dijo Wendy sonriendo.
- Bueno, sea lo que sea, será bien venido.
- ¿Y Justin?- pregunto Roxana…
- No sé como decírselo.
- Tarde o temprano se dará cuenta.

Nos quedamos en silencio. Las tres escuchamos como pegaban a la puerta, abrí los ojos de par en par.

- ¡Tirar las cosas! ¡Esconderlas!- dije

Wendy y Roxana taparon la caja y el predictor. Fui a abrir la puerta, detrás de ella se encontraba mi hermoso comprometido y un futuro padre. Me lacé sobre él envolviendo su cuello con mis brazos. Ahora nos unía algo más fuerte que un anillo.

- Estas feliz ¡eh!- me dijo Justin.

Tan solo lo miré y le volví a besar.

- Bueno, Emma… Nosotras nos vamos, a ver si nos vemos- dijo Wendy.

Las dos me miraron y me sonrieron. Cerré la puerta de m cuarto, dejándonos a Justin y a mi fuera, empezamos a alejarnos de mi residencia.

- ¿Te sientes mejor?- dijo Justin envolviendo mis hombro con su brazo.
- Si- dije sonriendo.

Y era verdad, me sentía feliz… No me esperaba que me sentara tan bien saber que estaba embarazada… Pero ahora pensándolo bien, me alegro de estarlo, sé que Justin va a ser un buen padre y me quiere, que es lo más importante. Llegamos a una cafetería y Justin pidió unos batidos y dos donuts, el mio relleno de chocolate. ¡Ya entiendo por qué todos estos antojos! Nos sentamos en una mesa, Justin delante de mi, nos cogimos las manos por encima de la mesa, pero a los minutos, me puse a su lado, para acortar distancia.

- Justin…- dije susurrando.

Iba a intentar sacar el tema, para decírselo.

- ¿Qué pasa nena?- dijo bebiendo de su batido.
- ¿Te asustaría ser padre?- le pregunte a Justin.
- ¿Contigo? No. Pero todavía queda mucho para pensar en eso.

Cogí aire… “todavía queda mucho para pensar en eso” Repetí en mi cabeza… 

- Si, todavía queda mucho…

Entonces me sobe la barriga, debajo de la mesa, donde él no me veía y me dije a mi misma “justamente 8 meses” ¿Eso es mucho?

- ¿Y a qué viene eso?- dijo mirándome.
- Son preguntas- dije sonriendo- ¿Entonces no te gustaría ser padre ahora mismo?
- Creo que somos muy jóvenes, además prefiero antes terminar los estudios… ¿Qué tienes el instinto de madre a flor de pie?- dijo riendo.
- ¿Si viniera un bebe ahora… no lo querrías? Si más o menos, es que Wendy… Me contó que va a tener un primo nuevo.
- No sé… Es mucho cargo un bebé, te estropearía la vida, además ser padres adolescente casi nunca sale bien, te lo digo por experiencia, mis padres lo fueron y no fue fácil. No le podríamos dar la vida que se merece… Hasta incluso a lo mejor tendríamos que darlo en adopción.

¿Dar en adopción mi bebé? JÁ. No, no, no, ni se me había ocurrido… Aun que Justin esta diciendo en casos hipotéticos… Al parecer a Justin no le gustaría se padre... ¿y ahora qué?

- Tú mantén ese instinto maternal hasta que terminemos la universidad- dijo acercándome a él, besando mi frente.
- Si...- dije sin ganas.

Ahora tenía ganas de volver llorar, estaba embarazada de un bebé no querido, si se lo dijera a Justin lo tendríamos que dar en adopción y eso jamás, es mi bebé y por el daría todo, nadie me va a separar de mi bebé. Ahora entiendo a mi madre, como se comporta conmigo. Ahora en este mismo momento, quiero más a mi bebé, que a Justin. Tendré que hacer algo, algo que aunque no me guste, hay que hacer. Mañana tendría que hacer tres cosas sumamente importante. Por mi… por mi bebé…. Por Justin.

0 opiniones:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Something