Search

Content

Capítulo 26

Noto la blanda cama en mi espalda, Justin quitando sus brazos de mi espalda y besándome el cuello. Me agarro del cuello de su sudadera y tiro de ella, Justin me ayuda y se la consigo sacar, yo me quita la mía quedando en pijamas.

- Anda que mira como me pediste matrimonio… En pijamas.

Justin empieza a subir por mi cuerpo.

- Si esto va bien, te lo volveré a pedir, lo sabes, en un bonito lugar… Todo será perfecto.

Justin pone sus manos en la camiseta de mi pijama, al tocar con sus manos frías mi barriga, me da un pequeño escalofrío y gimo, Justin me quita impaciente la camiseta. Justin me está dando por el cuello y sus manos en mi espalda buscando el cierre de mi sujetador negro. Pero cuando lo encuentra en vez de desabrochármelo me coge de la cintura y me pega a él, es uno de esos abrazos en los cuales no tienes ganas de despegarte de él… pero lo tienes que hacer. 

Él me empieza a dar pequeños besos en mi barriga y sube hasta mi boca y baja hasta mi cuello, eso hace que curve la espalda y Justin sus manos allí para aprovechar el momento y desabrocharme el sujetador. La piel se me pone de gallina cuando noto las manos de Justin en mis brazos quitándome delicadamente las tirantas, cierro los ojos y noto los labios de Justin en mis senos. 

Me empieza a morder mis pezones delicadamente… no puedo evitar expulsar un gemido de mi boca. Rápidamente Justin lleva las manos a mis mejillas y sus labios paran en mi frente, luego en mi nariz y finalmente en mis labios, los posa por un segundo y los separa… gime y los vuelve a juntar. Agresivamente pero con amor, la mezcla perfecta… Cierro los ojos disfrutando de este cálido beso, Justin se separa y pone mi pelo detrás de mi oreja. 

- Te quiero, Emma… Este será nuestro primera relación sexual comprometidos…
- Interesante…- dije sonriendo- Haz que sea inolvidable.

Vuelve a posar sus labios en los míos, los abre delicadamente y yo abro los míos, la lujuria se apodera de nosotros, consigo sentarme sin despagar los labios de Justin, ahora la cosa cambia, yo estoy encima de Justin. Consigo quitar su camiseta y me despego para coger aliento y pasar su camiseta por su cabeza. 

Puedo notar mis labios latiendo, toda mi sangre está ahí y seguro que están hinchados y rojos. Empiezo a dar besos a los abdominales de Justin, mientras que con mis manos empiezo a bajar el pantalón de su pijama, Justin me ayuda y lo deja en el suelo con unos movimientos de pierna. Puedo ver como Justin tiene una notable erección. Es como si el dick de Justin pidiera a gritos salir del bóxer. Justin me pilla desprevenida y hace que me vuelva a tumbar.

Justin quita mi pantalón del pijama dejandolo en el suelo de la habitación, empieza a jugar con mi braga negra… Me la desliza cuidadosamente por mis piernas, vuelve a besar mis labios y luego empieza a bajar, hasta a llegar a mi feminidad. Noto su mano acariciar mi pierna, apretando mi muslo, haciendo que expulse un pequeño gemido. 

Acaricia con dos dedos la entrada de mi feminidad, haciendo que me de un escalofrío y otro gemido, mete un dedo en mi feminidad ya mojada y empieza a hacer círculos pequeños, de mi boca solo salen pequeños gemidos. Aumenta la velocidad y noto como me corro empapando el dedo de Justin y a él parece no molestarle, todo lo contrario él esta sonriendo. Me mata cuando sonríe… y sobre todo si es en este momento. Justin saca sus dedos goteando se los mete en la boca y luego sonríe.

- Creo que esto de que estés comprometida hace que sepas mejor- dice sonriendo.
- Claro…- me muerdo el labio inferior.

Siento a Justin lejos de mí, lo miro y veo que se está quitando el bóxer. Se acerca a mí de nuevo y pone una mano en mi cintura y otra en mi nuca y besa mis labios, siento su dick hincándose en mi estomago fuertemente. Bajo mis manos del cuello de Justin hasta su miembro, empieza a masajearlo lentamente. Oigo los gemidos de Justin y me excito más y más. No puedo más y me meto su amiguito en mi boca, le muerdo la punta y Justin grita de placer.

- Oh, Dios, Emma, eso no se hace.

Eyacula en mi boca, saco su dick, para evitar ahogarme y trago su eyaculación. Después Justin pone sus manos en mis piernas y la abre, me tumbo en la cama y noto como Justin me acaricia la entrada. Primero mete despacio la punta, luego un poquito más y lo saca, luego directamente lo mete un poco más.

- Ag, sigue Justin… Ag.
- ¿Te gusta?- me pregunta y aumenta la velocidad, apretando más su mano en mi muslo.
- Mucho… - Acerco a morderle la oreja a Justin y le susurro- Pero me aburrí.

Justin me mira extrañado, yo hago que él salga de mí y me levanto de la cama.

- Vi que hay una hermosa mesa de billar- dije mirándolo antes de salir del dormitorio.

Corro hacía la habitación de juego, la mesa estaba vacía, me subí en ella y al rato llego Justin, me miró negó con la cabeza y empezó a reírse, su risa era una canción para mi. Justin se subió encima de la mesa de billar y rápidamente me invistió. 

A la vez que saca y mete su miembro con sus manos me hace un masaje en el bajo vientre. Justin sale de mi y cambiamos de postura ahora estoy encima de él, empiezo a dar pequeños giros con mi cintura y botes. Justin me coge del trasero y me pega más a él. Llego al éxtasis y gimo, primer orgasmo, siento como mi corrida caliente por mis piernas, me agacho y empiezo a besar los labios de Justin. Salgo de él, me voy corriendo, no sé donde meterme, así que bajo las escaleras, nada más que llego a la cocina… Notó que me atrapan por atrás y noto el miembro de Justin duro en la entrada de mi trasero.

- Te recuerdo que tenemos algo presente- dice moviendo su cintura.

Siento cosquillas en mi feminidad y gimo.

- Me va a doler…- le digo.
-- Justin me aparta el cabello y me besa el cuello- Solo un poco.

Justin aprieta más nuestros cuerpos, vuelvo a gemir, lo agarro de la mano y nos subimos encima de la mesa de la cocina. Vuelve a penetrarme normalmente, como él bien sabe hacer, mientras que tengo varios orgasmos, veo un cuenco de fruta, cojo una fresa y hago que Justin la muerda para excitarme más y al revés. Noto la corrida caliente de Justin por mis paredes, bajando por mis piernas… La gloria.

- Venga…- digo.
- ¿Qué?

Hice que saliera de mi y me coloque en posición perrito, Justin acarició mi trasero.

- Si te duele mucho, avísame.

Justin me agarro fuerte y me fue penetrando lentamente, dolía mucho y grite más de dolor que de lujuria, pero luego me fui acostumbrando y me empezó a gustar. Justin al rato busco nocilla en los estantes, la restregó por mi cuerpo, me lo lamio entero, penetrándome con su lengua. Yo hice lo mismo con su pelo. 

Fue una noche de amor y desea, lo hicimos en todos los lugares inimaginables y posturas inimaginables. Cuando nuestros cuerpos no dieron más de si, de una noche perfecta, llegamos a nuestro dormitorio. Me acosté junto a Justin, él abrazó mi cuerpo. No me podía dormir… y no quería, no quería arruinar este día con una pesadilla, así que cuando Justin se durmió, me levanté de la cama, me envolví en la bata y baje a la parte trasera.

Me quede mirando las estrellas y el aire movía el pelo que no tenía pegado a mi cuerpo por el sudor. Estiré mi mano, saqué el dedo y miré dentro, ponía: “Esto es solo una prueba” Sonreí… Esto solo le ocurría a Justin.

- ¿Te arrepentiste?- oí la voz de Justin.

Levante mi mirada, solo llevaba el pantalón.

- No, no puedo dormir ¿qué haces aquí?
- Noté que no estabas…

Justin se coloco a mi lado, me apoyé en su pecho.

- No sé como agradecértelo… Esto…- miré las estrellas, mi anillo, a él- Es muy perfecto.
- Te mereces esto y más, mi princesa.
- No, no me merezco tanto.
- Emma… Has hecho que un idiota, sienta… Te mereces el cielo y más.

Sonreí y besé su mejilla.

- Y ahora que no puedes dormir… Intentemos hacerlo aquí.
- ¿Otra vez?- le pregunte.
- - Justin rio- Digo dormir.

Me acomodé más en su pecho.

- Justin… Si tengo pesadillas, despiértame.
- Vale.
- No te vayas, protégeme- le pedí.
- Siempre, te despertaré si te veo sufrir, pero tu piensa que estoy aquí a tu lado, protegiendo y velando por ti, piensa en eso, así soñaras algo más bonito, piensa que jamás te voy a abandonar, que esto es para siempre, piensa en el anillo, la unión que representa, una unión de hierro.

Le di un pequeño dulce beso en los labios y caí dormida en sus brazos.

Y así fue, me dormí pensando en él, en el anillo y el seño fue perfecto, estábamos corriendo en un prado lleno de flores, agarrados de la mano, sonriendo, el sol estaba en lo alto. Un sueño muy simple, pero estaba feliz y prefería esto a las pesadilla.

0 opiniones:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Something