Content
Capítulo 40
- Bueno, me voy a ir ya a mi habitación- dije bajando de sus piernas.
-No- dijo Justin, se puso de pie y me cogió de las manos.
- Si- dije mirándolo a los ojos aunque se me iban sin querer a sus labios.
Justin acerco sus labios a los míos y me beso, su lengua inspecciono cada rincón de mi boca. Dejó de cogerme de las manos para cogerme de la cintura. Era un beso demasiado intenso para donde estábamos. Cuando él metió sus manos en mi espalda y empezó a levantarme la camiseta sin querer, puse mis manos en su pecho y me aleje expulsando un gemido.
- Hasta ahora después- dije sonriendo, un poco todavía agitada.
Justin solamente me sonrió y asintió. Cogí mi bandeja y la coloque junto a las demás y me fui a mi habitación. Eran las 4, me quedaban un par de horas para la cita. Tenía en la cabeza a Liam, hacía mucho que no hablaba con él, y nuestra última conversación no fue muy buena… Este fin de semana, quizás mañana hable con él. Empecé a arreglarme para la cita. Tenía también que hablar con Wendy y Roxana, me estaba alejando de ellas y no quería, quizás haga una fiesta de pijama.
Fui a la puerta de mi ropero, era la casi novia de Justin, el chico más deseado de todo el internado… Sonreía como una tonta nada más recordar eso. Así que no tengo que ser cualquiera, tengo que vestir bien… Pintarme, tengo que dar buena impresión, aunque siempre la belleza de Justin me tapara. Mire entre mis cosas, mi madre me había echado conjuntos, como decirlo…Pijos. Así que rebusque a ver si encontraba algo, encontré muchas cosas… Pero no me atrevía a ponerme nada de eso, vi un vestido de flores pequeñitas y de colores muy suaves, luego cogí unos tacones- eran de Roxana- tono rosa pastel muy bonitos. Me fui al baño, me duche y me depile. Me seque el pelo y me puse el vestido, era de tirantas gordas y me llegaba hasta encima de las rodillas, era veis con flores rosas, azules, moradas, pero todos los colores eran tonos pasteles, muy suaves, luego tenía un lazo color beis que se ataba a la espalda.
Me lo coloque y me ate el lazo como pude. Fui al baño, tenía mi melena dorada lisa, busque unos lazos que tenía, encontré uno de color de los zapatos, pura suerte. Cogí los dos primeros mechones de mi pelo que tenía más cerca de las orejas y me los agarre con el lazo atrás. Me eche maquillaje, intentando recordar como lo había hecho Roxana. No me quedo demasiado mal, luego me puses las lentillas… Me veía rara, muy rara. Me puse los tacones y cogí una rebeca que abrigaba mucho, eché la llave en un bolsillo de la rebeca. Me miré por última vez en el espejo, me sonrojé al verme, esta no parecía yo. Eras las 6 menos cuarto, lo esperaría abajo. Cuando iba ya por el ascensor, me llego un mensaje al móvil.
No puedo ir a recogerte, ve cerca del rio, te espero. – Justin.
¿En el rio? Sonreí como una tonta, era un sitio muy bonito para una… pareja. Todas las chicas se me quedaban mirando… Ellas también iban arregladas como yo. Cada vez que me miraban me ponía más roja. Temía llegar demasiado tarde pero no fue el caso, Justin estaba sentado, dándome la espalda mirando al rio. El sol se estaba empezando a esconder, por eso el cielo estaba empezando a tomar un color anaranjado. Justin se giró cuando oyó mis pasos en el césped, casi me mato por culpa de los tacones. Justin dudo si era yo, pero luego se levantó corriendo y vino hacía mí.
- ¿Emma?- dijo mirándome de arriba abajo.
- Hola- dije sonriendo.
Justin fue y me cogió la mano, evitó que me callera.
- ¿Por qué vas así?
Justin iba con unos vaqueros negros y una camisa blanca, simple, pero hermoso.
- Te mereces una chica que vista bien…- dije sonrojándome y mire al suelo.
Justin se rio.
- Cielo, tu eres hermosa con maquillaje o sin él, con gafas o sin gafas, con lo que lleves te ves hermosa.
Me sonrojee aún más.
- Además, te prefiero al natural, me gusta más mi Emma.
Yo debía estar tan roja como el fuego. Levante mi mirada y Justin tenía una sonrisa que me mato. Levanto sus manos, las llevo detrás de mi cabeza y me desato el lazo, mis mechones volvieron a su sitio. Justin me removió un poco el pelo.
- Preciosa- se me puso la piel de gallina- Ah, y por favor, quítate los tacones, no quiero que te rompas un pie.
Me reí, me agaché y me saque los tacones, lo sujete con mi mano izquierda. Justin me cogió de la derecha y me llevo a casi la orilla del rio, a un tipo de mantel que había en el suelo. El sol casi ya n se veía ahora sí que el cielo estaba completamente naranja. Me quede como una boba contemplando el paisaje, el reflejo del sol daba en el agua del rio. Moví mi mirada hacia Justin, él me miraba tan embobado como yo había mirado el paisaje, sonreí.
- Te quiero Emma.
Me tuve que contener las lágrimas.
- Te quiero Justin.
Él sonrió, puso una de sus manos en mi mejilla y acerco su cara a la mía.
- Te quiero mucho- me susurro en los labios.
Luego sentí sus labios carnosos, era un beso muy bonito, sentí un cosquilleo en mi nuca y mariposas en mi barriga. Justin me acaricio mi melena rubia y luego bajo su mano tanteando mis curvas hasta llegar a mis piernas, la puso en mi muslo, creía que este beso iba a subir a otro nivel, pero no. Siguió siendo un beso romántico, típico beso de películas. Nuestros labios se movían al unísono. Creía que no lo podía querer más, pero ahora lo quería más, mi corazón latía fuertemente, tan fuerte que creía que iba a salirse de mi pecho. Justin volvió a subir su mano a mi cara, ahora sus dos manos estaban en mi cara, cada una en una mejilla. Justin se separó un poco de mí, expulsando un gemido, abrí un poco mis ojos, él los seguía teniendo cerrado.
- Te quiero Emma, joder, te quiero mucho.
Volvió a besarme, no pude más, las mejillas empezaron a mojarse por culpa de mis pequeñas lágrimas. Había sufrido mucho por Justin y ahora me parecía surrealista todo lo que estaba pasando. Justin noto mis lágrimas y se apartó, me miró preocupado.
- ¿Por qué lloras? ¿He hecho algo mal?- dio Justin limpiado mis lágrimas con su dedo gordo.
- No, todo lo contrario… Todo es perfecto- dije sonriendo.
Justin sonrió, se mordió su labio inferior y me abrazo. Escondí mi cabeza en su pecho, se estaba perfecto así. Justin me beso la cabeza y luego me aparto.
- Bueno, te quería dar una cosa- dijo sonriendo y empezó a buscar algo en su bolsillo.
- ¿El qué?
- -Justin sonrió y saco su mano de su bolsillo- Esto.
Justin puso sobre mi mano una pequeña cadena de plata. Era muy simple.
- ¿Para qué es esto?- pregunte.
- Para que no te olvides de mí ni de la llave- Justin se rió.
Entonces lo entendí, era para que pusiera la llave en la cadena y me la pusiera como collar. Guarde la cadena en el bolsillo.
- Muchas gracias- le di un pequeño beso- Ahora me siento mal… Yo no te he dado nada.
- No me hace falta nada, tan solo me hace feliz que me des una oportunidad.
- Sabes que la oportunidad la tienes de sobra- puse mi mano en su cabello- Te quiero Justin y sé que no me vas a hacer daño…
- - Justin sonrió- Ojala yo estuviera tan seguro…
- Justin, intentémoslo, ya verás como todo va a ir bien.
Justin me cogió la mano que tenía en su pelo y la atrapo entre sus dos manos, quedando la mía en medio. Suspiró.
- Antes de nada tienes que saber algo de mí.
-¿El qué?- pregunte.
- Emma... He tenido una novia.
- Me lo suponía. ¿Y qué viene eso ahora?
- Que por mi antigua novia tengo tantas inseguridades con respecto al tema de ser novios...
No entendía nada, estaba confusa. Yo sabía que Justin había tenido novias, vamos a ver, era obvio ¿cómo un chico como él no iba a tener novias?
- Espero que no cambies tu visión de mi después de lo que te voy a contar..
- No la cambiare.
- No estés tan segura- Justin agacho su mirada.
- Cuéntamelo… Ya verás como no te voy a dejar, quiero internarlo y nada me cambiara de opinión.
- - Justin cogió aire- Tuve una novia, solo una… Desde siempre he sido así… Es decir… Malo- Justin me dedico una media sonrisa traviesa- Pero por mi camino un día, se cruzó una chica, una chica que me llamo la atención, era calladita, no se metía en líos, era hermosa y buena gente… Como tú- Justin me miro, me sonrió y coloco un mechón de mi melena tras mi oreja- La chica siempre me miraba y yo a ella, un día en una fiesta, se pasó con la bebida y aproveché la oportunidad… Era virgen. Yo no lo sabía, pero lo suponía. Cuando la chica se despertó- Justin se mordió como queriendo no seguir, pero siguió- y me vio junto a ella, se asustó… Cuando comprendió lo que había pasado se puso a llorar. Se me ablando el corazón, ella me confesó que ella no quería perder su virginidad con un cualquiera… Si no con su príncipe azul… Me sentí mal por primera vez en la vida, entonces esa chica me empezó a cambiar, me sentía culpable. Me volví adicto a ella, la buscaba siempre y ella me buscaba a mí. Un día me lance, le pregunte si quería ser mi novia, la chica sonrió- Justin sonrió, seguramente recordando la sonrisa de aquella chica- Iba todo perfecto, éramos la pareja más envidiada de la escuela… - de repente la cara de Justin cambio, se le borro la sonrisa, ahora venía lo malo- Era el último día de instituto, llevábamos casi un año juntos, yo no la deje de querer ni un poco, hubo una fiesta de despedida… Fuimos juntos, ella se fue un momento con sus amigas y yo fui con mis amigos, me trajeron una copa, luego otra, luego otra… Todo el mundo empezó a bailar- se mordió su labio inferior- Yo soy humano, soy débil y aún más si estoy borracho… Una chica se me insinuó, lo acabamos haciendo detrás de un árbol… Ella me empezó a buscar por la fiesta y al finar me encontró, me pilló en pleno momento- a Justin se le aguaron los ojos- Vi como lloraba delante de mí y yo no paraba, escuche sus gritos de angustia…- una pequeña lagrima bajó por su mejilla- A la mañana siguiente, mientras todo el mundo recogía todo para marcharse del internado, fui a su habitación corriendo, me arrepentía de todo lo pasado en la fiesta. Su puerta estaba abierta, entre y la vi…- Justin no pudo más, su voz le temblaba y estaba llorando, se me rompió el corazón, él cogió aire y siguió- Se había suicidado, se cortó las venas… En su cama había una carta, era para mí… Decía lo mucho que me amaba y que ya su vida no tenía sentido si ya no la quería… Su última frase de la carta fue “Aunque yo muera, mi amor por ti no acaba aquí”
Yo también acabe llorando, su historia era demasiado triste. Justin se puso como un niño pequeño, recogió sus rodillas y empezó a llorar fuertemente, escondió su cabeza en sus piernas, lo abrace.
- Por mi culpa una excelente chica acabo muerta. Soy idiota Emma, no supe aprovechar lo que tenía.
- Estabas borracho…- susurre, Justin no me dejo acabar.
- No Emma, no hay escusas para lo que hice. Les arrebate una hija a sus padres…
Justin saco su cabeza de sus piernas y me miro atentamente, tenía los ojos rojos.
- No quiero destruir tu vida, no quiero que te pase algo parecido a ti, tengo miedo…- los ojos de Justin tenían ganas de volver a llorar.
Rápidamente junte nuestros labios. Justin no me siguió el beso, no tenía ganas para nada, me aparte un poco y lo mire a los ojos.
- De los errores se aprende Justin… Esta vez todo va a salir bien, lo sé,
Justin se mordió su labio inferior.
- No se…
- Justin, por favor- unas cuantas lágrimas cayeron por mis mejillas…
Justin cogió aire, me agarro de las manos.
- Emma ¿quieres ser mi novia?
Entre las lágrimas sonreí.
- Claro que quiero.
Agarre la cara de Justin y empecé a besarlo descontroladamente.
- Te prometo que te tratare como una princesa, que jamás te haré daño y si alguna vez hago algo malo jamás olvides que te quiero.
- Sé que todo va a ir bien.
Y es que en verdad lo sabía, no lo decía por decir, algo en mi interior sabía que todo iba a ir bien. Justin me beso, cerré los ojos y disfrute de este beso a la luz del atardecer. Las lágrimas mis y las de Justin se mezclaban.
- Te quiero- me susurro- Prometo quererte lo mejor que pueda, te mereces eso y más. Eres un ángel caído del cielo.


0 opiniones:
Publicar un comentario