Search

Content

Capítulo 53



La misma rutina, Justin y yo nos levantamos de la cama, quien sabe si será esta la última vez que nos levantemos juntos, no, joder Bianca, quita esa idea de tu cabeza, para pesimista ya tenemos a Justin. Justin se va por el pasadizo, yo me visto y voy a la casa a desayunar. 

- Hola- digo algo más alegre.
- Ayer no estabas muy bien- me dice Jeremy.
- No… no me encontraba muy bien- sonreí- pero ya estoy mejor.
- Me alegro. 

Otro desayuno normal… muy corriente todo, demasiada monotonía. Justin y yo nos lanzábamos miradas cómplices, de esas de amor, era lo único que me alegro la mañana. Termine de desayunar, llame a Emily para quedar y contarnos un poco como nos iba. Así me distraía un poco… Fue una tarde muy aburrida, comí una hamburguesa con Emily y luego volví a mi casa. Deje las bolsas de las pocas cosas que me había comprado, me di una ducha para despejarme aún más. ¿Cuándo iban a llegar las pruebas? Estaba impaciente, necesitaba saber si éramos familia o no.
Me seque mi pelo, me puse el pijama, me tumbe en mi cama y me puse a escuchar música. Mi puerta se abrió y sabía quién era, siempre venia sobre esta hora a mi cuarto, cerró la puerta detrás de él. 

- Hola Justin- dije sin abrir los ojos. 
- Hola cielo- se sentó en mi cama. 
- ¿No te das cuenta que siempre es lo mismo?- abro los ojos, me siento y lo miro.
- Si, es mucha monotonía. 

Justin me beso los labios y bajo su mano hasta mi cintura, él beso se puso más caliente. Y lo demás pasó muy rápido, la puerta de mi cuarto se abrió fuertemente, me separe de Justin rápidamente, pero tarde, él ya nos había visto.

- Jus… Justin- dijo. 
- Papa…

Justin y yo nos levantamos de la cama, yo me baje mi camiseta que se había subido… Nos había pillado Jeremy.

- ¿Os estabais besando?- nos miraba a los dos.
- No…- susurramos los dos a la vez.
- NO ME MINTAIS- elevo su tono de voz- ¿Cómo se os ocurre? Sois hermanos. 
- Hermanastros- le corrigió Justin. 
- Cállate Justin, cállate.
- No, no me voy a callar, quiero a Bianca y vamos a estar juntos.

Vino hacia mí y abrazo mi cintura… Me sentía incomoda, no sabía que tenía que hacer.

- Yo también lo quiero…- susurre.
- ¿Estáis escuchando la barbaridades que estáis diciendo? Justin, sepárate de tu hermana ahora mismo.
- ¿Por qué no me entiendes papa? NOS QUEREMOS- Justin le chillo.
- No me chilles, vete a tu cuarto Justin, ya hablare contigo Bianca. 

Mi cuerpo temblaba, todo estaba saliendo mal…

- No me voy a mover de aquí- Justin agarro más fuerte mi cintura.

Se lo agradecí en mi mente, porque sentía que me caía.

- Justin, vete ya de esta habitación.
- Me voy de aquí, pero Bianca se viene conmigo.

Justin dejo de coger mi cintura para tomar mi mano, salimos de mi cuarto casi corriendo, Jeremy nos gritaba cosas, pero mi cabeza daba vueltas y solo escuchaba un murmullo. Justin me saco de mi casa cogiéndome fuerte mi mano, mis lágrimas amenazaban con salir. Jeremy nos perseguía no desde muy lejos. Justin abrió la puerta de la casa grande de un portazo, Erin se asomó para ver que estaba pasando. Justin seguía tirando de mí, fuimos hacia la puerta que daba a su cuarto.

- Justin, Justin, para, me aprietas mucho la mano.

Justin me soltó la mano, me beso mis labios y mis lágrimas salieron de mis ojos.

- No nos van a separar- Justin abrió la puerta de su cuarto, me empujo dentro y cerró la puerta.

Las lágrimas bajaban más rápido por mis mejillas, Justin se fue a hacer algo que no entendía.

- ¿Qué haces Justin?- le pregunte entre llantos.
- Las maletas, nos vamos.

Pegue un grito de llanto, iba a destruir una familia. Justin me miro, le mire a los ojos, los suyos también se estaban llenando de lágrimas, vino corriendo hacia mí y me abrazo. Escuchaba mi llanto, pero ahora también escuchaba el de Justin. Se separó de mí y con los dedos pulgares de sus manos me limpio las lágrimas que estaban en mis mejillas. Mire su cara también estaba empapada de lágrimas.

- Tú no te vas a ningún lado. No voy a romper una familia… Te vas a quedar aquí, yo alquilare algo- dije.
- No Bianca, no te voy a dejar sola, te lo prometí.

Bese sus labios.

- Tienes que romper la promesa, es lo mejor…

Un golpe en la puerta, sabía quién era, me separe de Justin. Él me lo impidió pero no pudo. Fui hacia la puerta, la abrí y estaba Jeremy rojo de furia, corriendo me fui de ahí, escuche un grito de Justin y luego otro de Jeremy. No salí de la casa, me escondí en uno de los rincones que había, con la esperanza de que nadie me encontrara, pero ella me encontró.

- ¿Bianca?- oigo a Erin.
- ¿Qué quieres?- le contesto lo más borde que pude. 
- ¿Qué te pasa?- vino a mi lado y se sentó. 

Me seque las lágrimas y la mire, se lo había contado a Jeremy. 

- ¿Se lo has contado? ¿No? 
- ¿El qué? 
- Le has contado a Jeremy lo de Justin y yo… Te dije que ya lo iba a hacer yo.

Mire a otro lado, no quería que ella me viera llorar.

- Yo no le he dicho nada.
- ¿Y por qué fue a mi casa?
- Te iba a avisar de que habían llegado las pruebas.

Las lágrimas volvieron a bajar rápidamente pro mis mejillas, habían llegados las pruebas, él las había leído y en ellas confirmaba que éramos padre e hija. Y no sé por qué, será porque necesitaba algún apoyo, abrace a Erin. 

- Ya está, todo ha terminado- dije entre llantos.
- Todavía no, él no las leyó, te fue a buscar para leerlas juntas.

Se me encogió el corazón, me separe de ella y la mire.

- ¿Dónde están las pruebas?- pregunte.
- Aquí- ella me dio un sobre.

Me seque las lágrimas, abrí el sobre y despacio saque el papel. Por mi cabeza pasaron muchas cosas. Fue un popurrí de imágenes mías y de Justin, desde cuando éramos pequeños, cuando crecimos, cuando él se enfadó conmigo por culpa de Nora, mi primera vez con él, cuando llegamos aquí, cuando me prometió que descongelaría mi corazón, el accidente, mi casi segunda violación... Saque el papel, lo leí rápido buscando lo que me interesaba, lo encontré leí el resultado, me levante rapidísimo, tirando el papel y empecé a correr. 

UNOS MESES DESPUES.

Ya se acabó el verano, volvía a la escuela, pero esta vez no era allí… Ahora era en un sitio nuevo, en las Bahamas. El sol daba en mi cara, que apenas llevaba maquillaje, raro en mí. Me empecé a poner nerviosa, mire a todos los lados, no conocía a nadie. Él apretó la mano que nos unía, no conocía a nadie menos a él, lo mire y sonreí. 

- ¿Estas nerviosa?- me dijo.
- Mucho- dije y cuando hable mi voz sonó muy rara, un signo de que estaba muy nerviosa. 

Me empecé a reír y le contagie a él mi risa. Me abrazo, beso mi cabeza y luego mis labios.

- Tranquila, estoy contigo, no te va a pasar nada.
- Ya, eres un chico de palabra- dije. 
- Exacto, cuando te prometa algo, ten por seguro que lo cumpliré- dijo él. 

Un segundo… ¿sabéis quién es él? Yo creo que tenéis una leve idea. Él es ese mismo chico que un día abrió la puerta de mi cuarto de baño y me pillo desnuda… Él es quien tenía una novia que rompió mi collar más preciado, él es quien luego me lo arreglo… Seguramente si os digo que él es el mismo “él” del que os dije al principio de todo esto y que es el chico que descongelo mi corazón ya sabéis quien es. Y si encima os digo que es el chico más lindo de todo el planeta, que tiene una mirada preciosa, que sus ojos pueden volver loca a cualquiera, que tiene una sonrisa que hace que te pierdas en ella, que es don perfecto, pero que yo… lo odiaba, si os digo eso creo que ya os lo pongo muy fácil. Si, muy bien, lo has acertado, él es Justin. No sabéis que ponía en la carta que contenía las pruebas ¿no? Pues prestar atención… 

FLASHBACK

Empecé a correr hacia el cuarto de Justin, pase por el salo, allí estaba Jeremy, pase de él. Llegue al cuarto de Justin, estaba la puerta cerrada. La abrí, Justin estaba sentado en su cama con la cabeza entre sus manos, podía escuchar su llanto desconsolado, se me partió el alma verlo así. 

- ¡VETE PAPA!- grito con su voz rota.
- Soy yo…

Justin se quitó las manos de la cara y se secó las lágrimas.

- Bianca- se levantó de la cama y corriendo me abrazo.
- Justin, no llores…
- Mi padre me quiere mandar a un internado, para que no estemos juntos ¿lo ves normal? Dice que dos hermanos no pueden estar juntos. 

Lo separe de mí, bese sus labios. 

- Eso jamás va a pasar… Han llegado las pruebas.
- Ya se lo que dicen, que si sois familia, me lo suponía. 

Volví a besas sus labios, todavía salían unas cuantas lágrimas de sus ojos, de mis ojos empezaron a salir unas cuantas.

- No Justin, Jeremy y yo…no nos somos familia. 
- -Justin me miro a los ojos- No mientas…
- No miento cielo, no somos hermanastros, podemos estar juntos.

Una sonrisa de oreja a oreja cubrió su cara…Justin me beso. Que beso más dulce, que beso más.... buf, que beso, por Dios. 

FIN DEL FLASHBACK.

Pues eso, que en las pruebas ponía que no éramos familia, es decir mi madre se equivocó con los cálculos, mi verdadero padre era quien murió en el accidente junto a mi madre. Otra vez estoy sola, bueno casi sola, tengo a Justin y a Jeremy. Hablamos con Jeremy, le contamos lo de las pruebas y nos pidió perdón por habernos gritado, además me dijo que si necesitaba alguna vez a un padre, que ahí estaba él. El resto del verano fue aburrido, Justin y yo estábamos juntos, salíamos, quedábamos con Emily y Eddy y demás… Seguíamos viviendo separados, yo en mi casa y él en su cuarto… aunque casi siempre él estaba en mi casa. 

Ahora estamos esperando a que abran la puerta de mi nueva escuela, Justin ha soltado mi mano y me está abrazando por atrás. Me da besos por el cuello, estoy un poco menos nerviosa. 

- Al final todo salió bien- me gire, quedando cara a cara, Justin tenía sus manos en mi trasero. 
- Si, podemos estar juntos… Además sentimos lo mismo, que es lo necesario para una relación.
- ¿Sentimos lo mismo?- pregunte. 
- Claro, amor…-beso mi nariz.
- No, entonces no sentimos lo mismo- dije
- ¿Tu que sientes?- me pego más a él. 
- Amor, deseo y odio- digo sonriendo.
- ¿Odio?- me pregunta él.
- Claro, hay momentos en los que no me caes bien y te odio…
- ¿Cómo cuáles?- acerca su nariz a mi cuello.
- Pues cuando me dejas con ganas, cuando eres demasiado perfecto… 
- Ah… Ya entiendo, entonces si sentimos lo mismo- beso mi cuello y mordió el lóbulo de mi oreja.
- ¿Tu que sientes?- beso su mandíbula y su cuello.
- Lo mismo, que tu…. Amor, deseo y odio.

Y besamos nuestros labios, sentíamos lo mismo y no nos teníamos que amar a escondidas, ahora éramos libres. 

The end. 

0 opiniones:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

Something