Me desperté despacio, entre abrí los ojos y note el peso del brazo de Justin rodeándome, quite su brazo y me levante de la cama, fui al baño y me lave la cara. Volví al cuarto y Justin seguía durmiendo, levante la persiana y un rallo de luz le dio en la cara haciendo que se despertara.
- Aah! Cierra eso.- grito.
- No, es hora de levantarse hoy te quiero llevar a donde iba yo siempre de pequeña
- Un poco más- me suplico.
Fui a la cama y me subí encima de él.
- No, venga levántate ya.
- Ahora sí que no- saco las manos de debajo de la sabana y las puso en mi cintura, levanto su cabeza y me dio un beso en los labios y otro donde él sabía que me hacía mucha cosquillas, en el cuello.
- Ahí no, Justin para… - me empecé a estremecer, unas cosquillas entraron por mi estomago.
Justin aprovechando que yo estaba indefensa y delirando por el beso me quito encima suya y me tumbo, ahora él estaba encima mía. Apoyo su frente con la mía y rozo su nariz con la mía luego me beso en los labios, llevo sus manos a mi camiseta y me la saco, empezó a darme besos de bebe desde mi estomago hasta mi pecho, que como es normal dormí sin sujetador. Me dio pequeños besos, excitándome, mordió mis pezones que estaban duros… y bajo mis manos hasta mis pantalones del pijama que eran muy cortos. Metió la mano dentro y también dentro de la braga y fue hasta mi feminidad… metió uno de sus dedos y dio pequeños círculos, empede a gemir…
- Ah…dios…Justin… que nos tenemos que ir… ya uuuuuuhmmm.
- ¿Quieres que pare?- metió otro dedo y aumentó la velocidad de los círculos.
- No, no pares… aagg, sigue.
Saco los dedos.
- Pues ahora no quiero yo.- dijo intentando imitar mi voz.
- ¿Vas a seguir con eso?
- - se metió los dedo en la boca- ajá.
- Pues vale- busque mi camiseta me la puse- venga vístete antes de que cambie de opinión y decida no llevarte a mi sitio especial, ah ponte un bañador.
Justin se levanto de la cama y vi el bulto en su pantalón, por estúpido no había querido seguir.
-~~-
-¿ya?- me pregunto Justin impaciente.
Le hice un gesto con la mano de que callara.
- Bueno pues sí, era para poner un anuncio en el periódico de un trabajo.
- ¿Qué trabajo?- me dijo el tío del periódico por el teléfono.
- Pues sería de panadera, se busca a una persona que sepa manejar una tienda y hacer pan.
- Vale, pues cuando pueda se pasa por aquí nos paga y ponemos el anuncio en el periódico.
- Pues mire ahora justamente iba a salir, ¿me puedo pasar ahora? y así está en el periódico de mañana. Es que es urgente.
- Claro usted pásese y yo me encargo de los demás.
- En unos minutos estoy allí, gracias, adiós- me despedí.
Colgué.
- ¿YA?- repitió Justin.
- Sí, Justin, ¡ya! Ahora de camino al sitio nos pasamos por allí lo pago y listo.
- Genial, ahora vámonos- dijo abriendo la puerta de la casa y saliendo.
- Impaciente… - cogí el bolso y salí de la casa.
Fui al garaje y Justin ya me estaba esperando sentado en el capó del coche.
- ¿Quién conduce?- pregunte con las llaves en la mano.
- No te enfades nena, pero esto no lo voy a manejar yo…
- Pues lo manejo yo.
Entre enfada en el asiento del piloto y nos pusimos en dirección al edificio donde estaban los del periódico. Nadie hablo, llegamos, me baje del coche, cogí la cartera y fui a pagar eso.
- Listo, en el periódico del mañana estará.
- Muchas gracias.- dije sonriendo al hombre de 50 años canoso que estaba delante de mí.
- Gracias a ti.
Salí de su despacho y volví al coche, Justin había puesto la radio y estaba en su mundo.
- Ya esta.- dije entrando al coche.
- ah! ¿Ya volviste?
- Si- dije seria y gire la llave para arrancar el coche.
- ¿Vas a estar enfadada todo el camino? – me pregunto.
- No estoy enfadada.
- ¿Segura?- coloco su mano en mi muslo.
- Segu…ra.- Justin subió y bajo sus manos, su mano estaba en mi muslo debajo de mi falta.
- Entiéndeme, si tú me dejas con ganas, te la debía.
- Vale… pero que no se repita.
- Tranquila esta noche…- subió su manos más arriba topando con la parte de abajo de mi bikini- te enteras…
- Justin que estoy conduciendo.
- Te dejo, te dejo.- quito su mano.
-~~-
-Ya llegamos.- dije saliendo del coche y poniéndome las gafas.
- -Justin salió del coche y se puso a mi lado- ¿Este es tu sitio especial? Si está lleno de gente.
- Vamos a ir a mi sitio especial más tarde, cuando la gente se valla. Ahora vamos a tomar el sol.
Saque del coche el bolso donde estaban las toallas, las cremas y unos bocadillos. Justin me lo quito de la mano y lo llevo él. Empezamos a andar por la arena y buscamos un sitio, ni muy lejos del agua ni muy cerca. Cuando lo encontramos, soltamos las cosas y yo saque las toallas y las extendí en la arena. Me subí encima porque la arena empezaba a quemar un poco. Me quite mi camiseta y la falda, mire a Justin y él ya estaba tumbado en su toalla, sin camiseta, mirándome.
- ¿Y si vamos a casa?- se mordió el labio.
- No, que me tengo que poner morena.
- Como no quiero que te quemes…. –cambio el tono de voz a uno más seductor-¿puedo echarte la crema?
- Claro- me tumbe en mi toalla boca abajo, sentí como Justin se ponía encima de mí delicadamente- la crema está en la bolsa.
- Ya la he cogido no te preocupes nena… eh… para extender mejor la crema ¿puedo desabrochártelo?
- Claro.
Las manos de Justin desabrocharon la parte de arriba del bikini tirando de la cuerda, luego sentí la fría crema expandirse por mi espalda acompañada de un masaje. Estaba genial, Justin daba el masaje muy bien y se me escapo más de un gemido. Justin bajo sus manos hasta mi trasero.
- Justin, ahí no hace falta crema.
- Lo sé-dijo pícaro.
- Aah! Cierra eso.- grito.
- No, es hora de levantarse hoy te quiero llevar a donde iba yo siempre de pequeña
- Un poco más- me suplico.
Fui a la cama y me subí encima de él.
- No, venga levántate ya.
- Ahora sí que no- saco las manos de debajo de la sabana y las puso en mi cintura, levanto su cabeza y me dio un beso en los labios y otro donde él sabía que me hacía mucha cosquillas, en el cuello.
- Ahí no, Justin para… - me empecé a estremecer, unas cosquillas entraron por mi estomago.
Justin aprovechando que yo estaba indefensa y delirando por el beso me quito encima suya y me tumbo, ahora él estaba encima mía. Apoyo su frente con la mía y rozo su nariz con la mía luego me beso en los labios, llevo sus manos a mi camiseta y me la saco, empezó a darme besos de bebe desde mi estomago hasta mi pecho, que como es normal dormí sin sujetador. Me dio pequeños besos, excitándome, mordió mis pezones que estaban duros… y bajo mis manos hasta mis pantalones del pijama que eran muy cortos. Metió la mano dentro y también dentro de la braga y fue hasta mi feminidad… metió uno de sus dedos y dio pequeños círculos, empede a gemir…
- Ah…dios…Justin… que nos tenemos que ir… ya uuuuuuhmmm.
- ¿Quieres que pare?- metió otro dedo y aumentó la velocidad de los círculos.
- No, no pares… aagg, sigue.
Saco los dedos.
- Pues ahora no quiero yo.- dijo intentando imitar mi voz.
- ¿Vas a seguir con eso?
- - se metió los dedo en la boca- ajá.
- Pues vale- busque mi camiseta me la puse- venga vístete antes de que cambie de opinión y decida no llevarte a mi sitio especial, ah ponte un bañador.
Justin se levanto de la cama y vi el bulto en su pantalón, por estúpido no había querido seguir.
-~~-
-¿ya?- me pregunto Justin impaciente.
Le hice un gesto con la mano de que callara.
- Bueno pues sí, era para poner un anuncio en el periódico de un trabajo.
- ¿Qué trabajo?- me dijo el tío del periódico por el teléfono.
- Pues sería de panadera, se busca a una persona que sepa manejar una tienda y hacer pan.
- Vale, pues cuando pueda se pasa por aquí nos paga y ponemos el anuncio en el periódico.
- Pues mire ahora justamente iba a salir, ¿me puedo pasar ahora? y así está en el periódico de mañana. Es que es urgente.
- Claro usted pásese y yo me encargo de los demás.
- En unos minutos estoy allí, gracias, adiós- me despedí.
Colgué.
- ¿YA?- repitió Justin.
- Sí, Justin, ¡ya! Ahora de camino al sitio nos pasamos por allí lo pago y listo.
- Genial, ahora vámonos- dijo abriendo la puerta de la casa y saliendo.
- Impaciente… - cogí el bolso y salí de la casa.
Fui al garaje y Justin ya me estaba esperando sentado en el capó del coche.
- ¿Quién conduce?- pregunte con las llaves en la mano.
- No te enfades nena, pero esto no lo voy a manejar yo…
- Pues lo manejo yo.
Entre enfada en el asiento del piloto y nos pusimos en dirección al edificio donde estaban los del periódico. Nadie hablo, llegamos, me baje del coche, cogí la cartera y fui a pagar eso.
- Listo, en el periódico del mañana estará.
- Muchas gracias.- dije sonriendo al hombre de 50 años canoso que estaba delante de mí.
- Gracias a ti.
Salí de su despacho y volví al coche, Justin había puesto la radio y estaba en su mundo.
- Ya esta.- dije entrando al coche.
- ah! ¿Ya volviste?
- Si- dije seria y gire la llave para arrancar el coche.
- ¿Vas a estar enfadada todo el camino? – me pregunto.
- No estoy enfadada.
- ¿Segura?- coloco su mano en mi muslo.
- Segu…ra.- Justin subió y bajo sus manos, su mano estaba en mi muslo debajo de mi falta.
- Entiéndeme, si tú me dejas con ganas, te la debía.
- Vale… pero que no se repita.
- Tranquila esta noche…- subió su manos más arriba topando con la parte de abajo de mi bikini- te enteras…
- Justin que estoy conduciendo.
- Te dejo, te dejo.- quito su mano.
-~~-
-Ya llegamos.- dije saliendo del coche y poniéndome las gafas.
- -Justin salió del coche y se puso a mi lado- ¿Este es tu sitio especial? Si está lleno de gente.
- Vamos a ir a mi sitio especial más tarde, cuando la gente se valla. Ahora vamos a tomar el sol.
Saque del coche el bolso donde estaban las toallas, las cremas y unos bocadillos. Justin me lo quito de la mano y lo llevo él. Empezamos a andar por la arena y buscamos un sitio, ni muy lejos del agua ni muy cerca. Cuando lo encontramos, soltamos las cosas y yo saque las toallas y las extendí en la arena. Me subí encima porque la arena empezaba a quemar un poco. Me quite mi camiseta y la falda, mire a Justin y él ya estaba tumbado en su toalla, sin camiseta, mirándome.
- ¿Y si vamos a casa?- se mordió el labio.
- No, que me tengo que poner morena.
- Como no quiero que te quemes…. –cambio el tono de voz a uno más seductor-¿puedo echarte la crema?
- Claro- me tumbe en mi toalla boca abajo, sentí como Justin se ponía encima de mí delicadamente- la crema está en la bolsa.
- Ya la he cogido no te preocupes nena… eh… para extender mejor la crema ¿puedo desabrochártelo?
- Claro.
Las manos de Justin desabrocharon la parte de arriba del bikini tirando de la cuerda, luego sentí la fría crema expandirse por mi espalda acompañada de un masaje. Estaba genial, Justin daba el masaje muy bien y se me escapo más de un gemido. Justin bajo sus manos hasta mi trasero.
- Justin, ahí no hace falta crema.
- Lo sé-dijo pícaro.

0 opiniones:
Publicar un comentario